lunes, 25 de enero de 2010

CRÓNICA 23.01.2010 ("ERAN 10")

RESULTADO: 7-4 (VICTORIA BLANCA)

CRÓNICA: Sevilla, sábado, nueve de la mañana. A partir de esa hora se desata el diluvio universal y el que esto escribe, impávido, asiste desde su ventana al espectáculo del agua que se precipita desde nubes oscuras hacia el suelo y choca con un terreno incapaz de absorberla. “Da igual”, pienso, “en el BW nos veremos y aunque siga lloviendo jugaremos”. Y efectivamente, así fue, 10, fuimos 10 los que nos presentamos dispuestos a todo y a dar lo mejor de nosotros mismos por nuestros colores (nunca mejor dicho, porque excepto los de blanco el resto vestimos como nos parece, eso sí, sin coincidir en colores que ir conjuntaditos con los demás es de mariposones). Éramos 10, a las 10 de la mañana (esto último es un decir, una licencia poética dada nuestra impuntualidad de la que pocos escapan). Lo de 10 me recuerda a un libro que se titulaba precisamente “Eran 10” de un tal Konsalik y que narraba las aventuras y sobre todo desventuras de 10 comandos alemanes que pretendían asesinar a Stalin durante la IIGM; aquellos tíos le echaban arrestos (por no decir huevos) al tema y se jugaban el tipo en territorio enemigo, igual que todos nosotros nos jugamos el tipo en el BW cada sábado y especialmente este último. En fin, me dan ganas de darle cierto tinte bélico a esta crónica y me parece que lo voy a hacer, para eso la escribo yo y además creo que es acorde con lo experimentado el sábado pasado.

Tras apartar el agua que pudimos de los charcos empezamos nuestro peculiar partido, nada de cambios esta vez y sí más huecos para jugar dado que éramos sólo 10. Y nada más comenzar los blancos literalmente fueron a por el partido aprovechando que Jucho cumplía con el primer turno de portero coloreado; no contaban con su pundonor y colocación, ayudado por una defensa férrea a su alrededor, que logró contener la avalancha blanca de los primeros 10 minutos. Tras ese turno los coloreados nos estiramos un poco y las oportunidades menudearon en ambas porterías pero esta vez sí marcaron los blancos aprovechando un balón que todos creíamos se perdía por el fondo pero Emilio, con su nuevo aspecto sílfico (de sílfide, no de sifilítico, cuidado que no es lo mismo), alcanzó el balón, centró, dio en el palo y un blanco aprovechó el rebote para marcar. A ese gol se sumó otro más al poco tiempo, parecía que encarrilaban la victoria pero una buena jugada coloreada con remate fuerte cruzado de Dani supuso el 2-1 que devolvía la esperanza a los coloreados de mejorar el resultado. En esas estábamos cuando ocurrió lo que suele pasar cuando somos 10: Jucho se lesionó en un muslo, los masajes que le dimos con todo el mimo del mundo no lograron recuperarlo y tuvo que volver a ocupar su puesto de portero. Particularmente creo, aparte de los méritos blancos, que los tuvieron y demostraron, que este desgraciado infortunio mediatizó el resto del partido (y aun quedaba mucho partido, la mitad de la primera parte y toda la segunda). ¿Por qué lo afirmo? Pues porque a partir de ese momento tuvimos que tejer una red numantina o saguntina alrededor de nuestra portería, nuestro objetivo era evitar que los blanquecinos tiraran a puerta ya que nuestro portero estaba capitidisminuido. Con esa actitud tuvimos que desentendernos del ataque, quedarnos alguno siempre atrás cuando adelantábamos líneas para abortar posibles contragolpes blancos que nuestro portero no estaba en condiciones de afrontar puesto que casi no podía moverse. Los blancos marcaron dos goles más, los coloreados no tuvimos esa suerte o, mejor dicho, no acertamos con las oportunidades que tuvimos y finalizó la primera parte con un 4-1 que pesaba como una losa del Valle de los Caídos en el ánimo coloreado.

La segunda parte trae a mi memoria la gesta espartana en el paso de las Termópilas (bueno, lo que uno se crea, que la historia la escribieron ellos y no los persas. Para más información se recomienda la lectura del libro “Las puertas de fuego” –no recuerdo el autor- y, algo menos recomendable, la visión de la película de estética de gimnasio gay “300”). La portería coloreada se transformó en ese conocido paso y el equipo coloreado, con sus particulares espartanos encabezados por Jucho, cual Leonidas redivivo, blandió sus imaginarios escudos marcados con la lambda ante los malvados y blanquecinos persas que querían seguir haciendo sangre en el lacerado cuerpo de nuestro insigne portero. Los ataques desaforados blancos fueron detenidos y, ante la sorpresa de los persas blanqueados, hubo un contraataque espartano que, en un par de minutos, dejó el marcador en un esperanzador 4-3, tras la consecución por Albert de un par de goles en buenas jugadas con Luis y Dani. Pero el equipo coloreado estaba herido de muerte desde hacía muchos minutos, los maliciosos persas blanqueados ya habían encontrado el paso traicionero a través de las montañas y un tiro lejano y fuerte de Fernando aumentó su ventaja que se vio incrementada con otro gol más. Aun así Dani pegó un tirazo impresionante desde medio campo que el portero blanco no logró detener con sus manitas (algún reproche le cayó encima en forma de bocinazo), era un 6-4 que no supuso mucho cambio dado que poco después los blancos establecían el 7-4 definitivo.

Y ya está bien, que vaya hartura de escribir que me estoy pegando. Sólo quiero recordarle a los malvados persas blanqueados que, al año siguiente, Jerjes y sus miles de hombres cayeron ante una coalición griega en Platea y que los escudos con las lambdas encabezaban el ejército griego, de múltiples colores...menos el blanco. Y la historia siempre se repite...

INCIDENCIAS: lluvia intensa y copiosa justo la hora antes del partido y después de acabar, pero no durante el mismo, lo cual no sé a quién agradecérselo (seguro que alguien lo tendrá más claro). Campo encharcado para nuestra sorpresa (seguramente incapaz de absorber más agua tras tanta lluvia monzónica); Eduardo se hizo con un escobón y entre todos extendimos el agua de las zonas encharcadas y pudimos empezar nuestro partido sin mayor peligro. Ariadna, la única chiquilla que fue por allí, remató la faena limpiando el agua de las bandas mientras jugábamos, le sirvió de entretenimiento y a nosotros nos vino muy bien y se lo agradecimos, seguro que el resto de niños si hubieran ido también hubieran disfrutado con ese “juego especial” (hubieran acabado peleándose por coger el escobón...). Del agua caliente ni “flowers”, aun no está autorizada la instalación por industria, me dijeron que igual esta semana, pero conociendo como trabaja la administración, no me creo mucho. Esperamos la pronta recuperación de Jucho-Leónidas y que nos vuelva a deleitar con sus carreras. Ah! y en La Viña es verme el calvo bigotón y atenderme rápido, espero que siga así por mucho tiempo.

JUGADORES BLANCOS: Eduardo, Emilio Lora, Fernando, Álvaro y Fran Patricio.
JUGADORES COLOR: Jucho, Dani Gaume, Albert, Luis y yo mismo.

CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010: 7 VICTORIAS COLOR, 7 VICTORIAS BLANCAS, 1 EMPATE.

Jose Manuel.

lunes, 18 de enero de 2010

CRÓNICA 16.01.2010 ("TODOS FUÍMOS OVÍPAROS")

RESULTADO: 5-2 (VICTORIA BLANCA)

CRÓNICA: nuevo año, primer partido y muchas ganas las demostradas en el BW, de ahí el título de la crónica (todos somos ovíparos, en solidaridad con Jucho –para los no avisados, en uno de sus correos hablaba de su aumento de peso tras las “ovíparas” comidas navideñas-, pero no porque nos hartáramos de comer huevos sino por los idem que les echamos al partido tras el paréntesis navideño). Tras los monzones que han azotado esta nuestra hermosa región, nos presentamos doce valientes más los kilillos añadidos en un campo en muy buen estado, dispuestos todos a demostrarnos a nosotros mismos que ni la edad, ni los achaques, ni el sobrepeso, ni las lesiones son suficientes para acabar con nuestro espíritu futbolero y deportivo. A ello nos dedicamos desde el principio, a correr como posesos por el campo, la verdad es que había bastante equilibrio a priori en las alineaciones y el juego y el marcador lo demostraban. Nos costó marcar el primer gol y cuando llegó lo hizo en un tiro del equipo blanco que rebotó en un jugador coloreado, eso despistó al portero y el balón entró, primer gol del año con algo de suerte. Quedaba mucho tiempo y los coloreados seguimos presionando arriba y, fruto de esa presión, el que esto escribe persiguió un balón que iba hacia el portero blanco, éste estuvo algo lento y cuando fue a despejar lo hizo con tan mala fortuna que me dio a mí, pude controlarlo y marcar a puerta vacía. 1-1, tablas otra vez, pero había un detalle en el partido que no quiero olvidar: en muchas fases del partido los blancos plantaron el dichoso “autobús” delante de su puerta, estuvieron embotellados dentro de su campo y salían al contraataque. Es un modo de jugar tan lícito como otro cualquiera, pero suelen ser los blancos los más aficionados a desarrollar ese tipo de juego. En fin, que se sucedían las ocasiones en ambas porterías, recuerdo un tremendo trallazo al larguero blanco que aun se está moviendo (pido disculpas por el sonoro “j.” que me salió del alma), un penalti que le tocó esta vez fallar a Javi dando en el poste y un cabezazo de Fernando al larguero coloreado también. Sin embargo, los blancos marcaron por duplicado y se encontraron con un 3-1 que, dado el escaso número de goles que estábamos consiguiendo, empezaba a ser preocupante para los coloreados. Al límite del tiempo de la primera parte, un balón suelto que llegó bombeado fue empalmado por el que esto escribe y el portero blanco no acertó a pararlo (lo cierto es que le di con todas mis ganas), era el 3-2 con el que se cerraba la primera parte. Este resultado era algo más justo y dejaba todo pendiente para la segunda parte.

¡Ah!, la segunda parte, 36 minutos por delante para rematar la faena (los blancos) o enderezar el resultado (los coloreados). Qué puedo contar, las imágenes se arremolinan en mi memoria, empezaron a pasar minutos y minutos y ninguno de los dos equipos marcaba, recuerdo a Javi descoyuntado y teniéndose que poner de portero, las esquinas de la portería blanca machacadas pero sin que el balón entrara, los contraataques blancos en los que el último pase solía ser defectuoso. Así estábamos hasta que me tocó ponerme de portero (minuto 24) y de pronto me veo venir a Álvaro totalmente solo hacia mi portería, salida desesperada y con habilidad mete el gol (4-2 para los blancos). 40 segundos después, otra vez Álvaro se hace con un balón que pasa a Fernando y éste vuelve a batirme, 5-2 para los blancos. Anda que no da coraje que, encima que se marcan pocos goles, le marquen a uno dos de ellos. Todo el trabajo coloreado se había ido literalmente a hacer puñetas en menos que canta un gallo y pudo ser peor porque los blancos casi marcan otro gol, esta vez toqué un poco el balón y se estrelló en el larguero, menos mal. Mal turno de portero el mío y escaso tiempo para arreglar el resultado, tuvimos incluso alguna oportunidad a puerta vacía y el balón salió fuera, es que no quería entrar la dichosa pelotita (el próximo partido jugamos con el balón “made in China”, el balón azul es gafe para nosotros).

Pensándolo fríamente, una vez terminado el partido, lo cierto y evidente es que con dos goles los coloreados no íbamos a ninguna parte, nos faltaron los remates con acierto y los goles, sobre todo de Javi y Roberto, ambos se quedaron en blanco, Pepedu tampoco “mojó”, Alberto no se estrenó y Jucho también lo intentó pero en vano y así la victoria se torna imposible. Creo que todos los coloreados borraríamos con gusto este partido de nuestra mente, aunque fuera con una goma de nata marca Milán, ya que no obtuvimos nada positivo y fue un golpe para nuestra moral.

No obstante, me gustaría añadir algo para mis compañeros de equipo, debemos animarnos y para ello nada mejor que parafrasear al capitán Alatriste cuando los franceses les conminan a rendirse durante la batalla de Rocroi, así que pronunciemos todos la frase “esto es el equipo de color” (en la película él decía “esto es un Tercio español”, dando a entender que la rendición no formaba parte del lenguaje de los Tercios, se luchaba hasta el último hombre...), no nos rindamos nunca y estoy seguro que muy pronto retomaremos nuevamente la senda de la victoria, que es la nuestra y de la que nunca hemos debido apartarnos.

INCIDENCIAS: soberbia mañana para jugar al fútbol, temperatura templada después del frío de hace una semana y campo en las condiciones habituales, bastante bien. Cuatro criaturas (los tres de Luis y el mío) por allí, comportamiento bueno, luego echamos un minipartido con ellos. En cuanto a las instalaciones, siguen en el lamentable estado en que las dejamos aunque le comentaron a Luis que el agua caliente ya está nuevamente instalada pero deben comprobar aun el funcionamiento de los equipos, esperemos que esté resuelto la semana que viene, aparecer por La Viña oliendo a tigre no es plan (y no es porque el sitio sea de lujo precisamente ni los que despachan merezcan algo más, sobre todo el calvo bigotudo). Creo que, más o menos, todos sobrevivimos al partido, no sé si Javi se resentirá de su descoyuntamiento.

JUGADORES BLANCOS: Gabi, Eduardo, Luis, Emilio Lora, Fernando y Álvaro.
JUGADORES COLOR: Pepedu, Roberto, Javi, Jucho, Alberto (cuñado de Jucho) y yo mismo (JM-2).

CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010: 7 VICTORIAS COLOR, 6 VICTORIAS BLANCAS, 1 EMPATE.

Jose Manuel.

lunes, 21 de diciembre de 2009

CRÓNICA 19.12.2009 ("SI ES QUE NO TE PUEDES DESPISTAR...")

RESULTADO: 7-7 (evidentemente, empate)
CRÓNICA: pues sí, pues sí, los despistes o el no saber cómo "gestionar" los últimos minutos cuando tu ventaja no es mucha pasan factura y el partido del último sábado fue un claro ejemplo. No me voy a extender mucho en la crónica, el tiempo empieza a ser oro últimamente y además cuesta no repetirse aunque lo intento. Este partido fue distinto al anterior, entonces lo califiqué como un partido malo, en éste corrimos como posesos, éramos sólo 5 por cada equipo y eso se nota, mayores huecos que además coincidía con una pista muy rápida. En consecuencia, partido trepidante, con mucho ritmo y en el que la colocación en defensa y la velocidad se tornaron fundamentales.
Algún blanco no las tenía todas consigo, le parecía que los coloreados eran un buen conjunto, difícil de batir, pero ya sabemos que en nuestros particulares partidos eso no se cumple, siempre damos sorpresas y entre los blancos también había mucha calidad y velocidad. Y sí, el primer gol fue coloreado, creo que Javi recogió un rechace del portero y para dentro, pero los blancos respondieron prontamente y así nos pasamos la primera parte, gol de color, gol blanco, hasta llegar a un 4-4 al término de la primera parte. Hubo magníficos goles, tiros lejanos, otros con reversos en el interior del área, uno en el que participé yo mismo (con un regate de espaldas a media altura y con pase final a Dani que lo remachó, aun sigue grabado en mi retina, dejadme que me conceda el gusto), en definitiva, bonitos goles y marcador igualado hasta cumplir los 50 minutos de esta primera parte.
Tras recoger el balón made in China embarcado (vaya con el rosal, en la base estaba el puñetero balón, los pinchos son como estacas para matar vampiros), reanudamos la segunda parte con 35 minutos por delante. Los blancos tomaron ventaja y duró un tiempo el 5-4 hasta que, merced a dos goles de Albert creo y alguno más, los coloreados logramos un 7-5 que empezaba a antojarse victorioso. Roberto tuvo un penalty y lo lanzó estilo "vete a saber qué" (ni fue Panenka, ni Zidane, ni "ná de ná", un auténtico churro), que detuvo Guti sin apenas agacharse; yo mismo lancé, con la portería casi vacía, un balón fuera, otro balón de gol pasó entre las piernas de Albert, en fin, que podíamos haber incrementado la ventaja pero no fue así. Y quedaba minuto y medio cuando un balón lejano de Guti hacia portería se coló dentro, Emilio pasó por delante y me despistó. Era el 7-6 pero apenas quedaba tiempo; y mal, lo hicimos mal, en vez de congelar el partido, pasarnos la pelota, controlar el balón y perder subrepticiamente algo de tiempo, nos fuimos para arriba (yo no, que era el portero). De este modo se perdió el balón arriba y un pase largo dejó a Fernando solo aunque algo alejado de la portería coloreada; decidí salir para cubrir puerta (error mío), no había defensa alguna y la coló, ya lo creo. Empate a 7, en ese momento se cumplía el tiempo y nos habían empatado; el colmo fue que prolongamos algo pero la oportunidad la tuvo Emilio, esta vez sí la detuve aunque fuera del área, otra vez estaba solo un delantero blanco, qué desastre (y yo de portero...). En fin, se sacó la falta sin mayores consecuencias y decidimos dejarlo ya, aunque a los coloreados se nos quedó la cara algo descolgada por los errores de última hora cometidos que nos llevaron a empatar y casi perder un encuentro que teníamos ganado un par de minutos antes. De todo se aprende...

INCIDENCIAS: partido costoso de organizar, hasta última hora del viernes no se pudo confirmar y gracias a que Javi, en un detalle que le honra, se sumó a última hora para que lográsemos ser 10. Ambiente fresquito aunque nada de lluvia, durante la noche había caído una tremenda pero el sábado apareció como un día límpido, con el cielo azul luminoso y con una temperatura relativamente agradable que durante el día iría cayendo en picado. El campo rapidísimo, húmedo y con algunas zonas resbalosas. Roberto aun se rie de una caída de Emilio que gritaba "ostia, ostia, ostia......" mientras yacía varado cual foca tomando el sol (y que conste que Emilio se está quedando hecho una sílfide a base de seguir un estricto régimen, aunque teme que las navidades harán mella en su voluntad). Albert se trajo a su chiquilla, Ariadna, que debió pasarse el partido tejiendo su hilo porque no dio lata alguna ni molestó a su sufrido papá. El agua caliente ya ni se conoce en el BW, vaya desastre de instalaciones últimamente. Por cierto, BW permanecerá cerrado hasta el 10 de enero inclusive, así que si deseamos jugar ese día habrá que buscar una alternativa, he pensado algo diferente a IFNI pero ya lo contaré cuando organicemos ese partido.

JUGADORES BLANCOS: Eduardo, Emilio Lora, Fernando, Gabi y Joaquín "Guti".
JUGADORES COLOR: Albert, Dani, Javi, Roberto y yo mismo.
CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010: 7 VICTORIAS COLOR, 5 VICTORIAS BLANCAS, 1 EMPATE.

Jose Manuel.

lunes, 14 de diciembre de 2009

CRÓNICA 12.12.2009 ("¿POR QUÉ NO TE CALLAS?")

RESULTADO: 6-4 (VICTORIA BLANCA)
CRÓNICA: con ese conocidísimo exabrupto o desbarro terminó el encuentro del sábado pasado, en el que el portero blanco logró sacar de quicio con sus continuas referencias al tiempo de duración del partido al que esto escribe. Por supuesto, el enojo o irritación se acabaron una vez terminado el partido, lo que pasa en la cancha no trasciende más allá.

Y es que fue un partido raro, muy raro. Si nos fijamos fue un marcador muy corto, con escasos goles para la dinamita presente en el campo, la pólvora parece que se nos mojó sobre todo a los coloreados. Para empezar, los blancos metieron dos goles seguidos en los primeros diez minutos sin apenas enterarnos los coloreados (sobre todo yo que estaba de portero), Pepedu logró disminuir la ventaja pero al poco tiempo los blanquecinos marcaron de nuevo. Un 3-1 en apenas quince minutos, aquello auguraba un encuentro con muchos goles, en el que la capacidad anotadora y la finura de los equipos serían el factor determinante. Pero no, no fue así, los goles fueron cayendo con cuenta gotas, creo recordar que con la secuencia siguiente: Javi se elevó cual águila imperial y remató un saque de esquina cabeceando a la red, respuesta blanca que supuso el 4-2, robo de balón en el centro del campo y tras pared entre Javi y Dani creo que éste último empujó el balón a la red y, por último y apurando el tiempo de la primera parte, remate del que esto escribe que tocó en un jugador blanco y para adentro, fin de la primera parte con empate a cuatro. Tras sesenta minutos de partido, acababa con un empate que prometía una disputada segunda parte.

Sin embargo, la segunda parte fue más rara aun que la primera; los jugadores de color, al menos yo tuve esa sensación, no acabábamos de encontrarnos a gusto en el campo, no teníamos un patrón de juego definido, creo que el individualismo nos pudo y no conectábamos fluidamente unos con otros, rematábamos a puerta pero no se olía el peligro de otras ocasiones. En fin, desastre total coloreado, ni un gol en toda la segunda parte y así es imposible ganar un partido. A eso se suma que Jose G., lesionado, disputó toda la segunda parte como portero y no se le dio mal la tarea (eso sí, calladito hubiera estado mejor...bueno, está bien, que cada uno diga lo que quiera). Los blanquecinos lograron un gol afortunado que les adelantó nuevamente en el marcador (remató Álvaro a puerta, Pepedu chocó con Javi que estaba de portero, Albert también estorbó a Javi y el balón, de modo inverosímil, entró en la portería coloreada) y, en las postrimerías del encuentro, añadieron otro más que supuso el 6-4 definitivo. Por tanto, segunda derrota coloreada consecutiva en un partido que podemos calificar como malo por ambos bandos, creo que todos hemos jugado mucho mejor y de modo más vistoso en otras ocasiones. Por último, parafraseando la primera película (“Aterriza como puedas”) que creaba el subgénero de las “scary movies”, “Luis, has elegido un mal día para dejar de ser blanco”.
INCIDENCIAS: temperatura algo fría (para eso estamos en diciembre) aunque el sol empezó a calentar y acabamos con una temperatura benigna para esta época del año. Muchos niños por allí (Fran Patricio trajo 4 entre los suyos y añadidos, a los que se sumaron 2 de Luis, una de las niñas de Albert y el mío), tras el partido diputamos otro encuentro entre sus sufridos padres y ellos en el que quedamos empate, que conste. Estreno del balón made in China, no se portó mal, por 8,90 € merece la pena comprar otro. Admirable la labor de Jose G. como portero del equipo blanco, aguantó toda la segunda parte lesionado y lo hizo demasiado bien para el gusto de los coloreados. De las instalaciones del BW ya casi mejor no hablar, van cayendo en picado conforme avanza la temporada, esperemos que remonten.

JUGADORES BLANCOS: Eduardo, Jose G., Emilio Lora, Fernando, Fran Patricio y Álvaro.
JUGADORES COLOR: Pepedu, Albert, Dani, Javi, Luis y yo mismo (JM-1).
CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010: 7 VICTORIAS COLOR, 5 VICTORIAS BLANCAS.
Jose Manuel.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

CRÓNICA 28.11.2009: “EL MILAGRO BLANCO SE LLAMA SAN JAVIER”

RESULTADO: 11-10 (VICTORIA BLANCA)

CRÓNICA: no sé si habrá muchos creyentes entre los blancos, pero si alguno pedía desde hace tiempo un revulsivo les llegó en forma de un excoloreado que obró el milagro de transformar una banda a la deriva en un equipazo liquidador y asesino en el área rival. Hasta 6 goles de todas las facturas nos endosó a los blancos, otro más que se transformó en autogol coloreado y los que le dio al resto de sus compañeros, salvo uno que Jose G. hizo por su cuenta y riesgo. Javi, él solito, nos apabulló y transformó su equipo de adopción en una auténtica apisonadora, encontró un apoyo fundamental en Eduardo, ambos se entendieron de maravilla (esta vez Eduardo no dijo aquello de “soy el último hombre...”) y los dos se convirtieron en una auténtica pesadilla para los coloreados.

Y el caso es que el encuentro empezó por las vías normales, un primer gol blanco (pase larguísimo que, como no, Javi paró en seco con un gesto que dejó parado al portero coloreado y sólo tuvo que empujar el balón dentro) al que el equipo coloreado respondió con tres goles seguidos (uno de ellos, ESPECTACULAR, tirazo desde media distancia que el portero solo acertó a tocar un poco, pegó en el poste derecho rozando la escuadra y entró como una exhalación, aun me recreo...). Lo habitual, dominio coloreado, goles relativamente fáciles y ventaja que ya campeaba en el marcador. Pero ahí se acabó la fiesta coloreada; de repente el equipo blanco empezó a jugar rápido y aprovechando también el desconcierto que suponía para los coloreados jugar con dos hombres que por primera vez lo hacían con nosotros (no nos aclarábamos con las posiciones en el campo, no nos conocíamos y eso se notó, no podíamos jugar de memoria como otras veces) multiplicaba sus oportunidades. Y con tanta oportunidad y un jugador en racha que se esparcía por todas las parcelas del campo, pues fue cuestión de tiempo que subieran goles al marcador. Uno tras otro, hasta llegar a un 6-3 (hat-trick de Javi, comentaba Fran, y se quedaba corto) que se interrumpió tras embarcarse el segundo balón. Tuvimos que parar de modo forzoso, unos 10 minutos de descanso que serenaron los ánimos algo alicaídos del equipo coloreado; no así los de los blanquecinos, exaltados por su exhibición, no daban crédito, se salían de su pellejo y no se cortaban en demostrarlo (¡que os vimos, ehhh, que os vimos, hemos tomado nota...!). Tras recuperar el balón, continuó el partido a un ritmo trepidante, casi no podíamos respirar, una carrera tras otra, sin descanso y sin cuartel. El 6-3 con el que se reanudó la segunda parte se fue reduciendo merced a dos goles coloreados (el 6-5 fue objeto de dura polémica, sigo afirmando que no toqué el balón con la mano, me rebotó en el pecho y a continuación me dio en el hombro, no hice intención alguna de controlar el balón con el brazo ni me lo acomodé, no soy un Henry cualquiera), pero ahí estaban los blancos para, merced a esas combinaciones mortales de necesidad entre Javi y Eduardo, ir manteniendo la distancia. Así transcurrió la segunda parte, los coloreados nos acercábamos en el marcador a dos goles e incluso a uno, pero no pasábamos de ahí. Sin embargo, no desesperamos, poco a poco fuimos encajando las piezas, los nuevos se fueron haciendo a nuestra peculiar forma de entender el fútbol y, a falta de 6 minutos, el marcador reflejaba un 11-10 muy apretado, apretadísimo, cualquier cosa podía pasar. La tuvo Roberto, alguna oportunidad más rozó la portería blanca, pero no fue posible, ne pá posiblé (o como se diga en francés). La última jugada, al límite del tiempo, fue un fiel reflejo de lo que había sido el partido; contraataque blanco comandado por, como no, Javi y Eduardo, ambos al borde del agotamiento, y Pepedu y yo defendiendo nuestra portería con uñas y dientes, evitando un postrer gol que ampliara el marcador a favor de los blanqueados. Éramos la vieja guardia atacando y defendiendo, esa vieja guardia que sostiene sobre sus hombros el peso de la tradición futbolera y que sabe que ha hecho bien su trabajo, la vieja piel del tambor sobre la que se ha escrito el pasado, se apoya el presente y aun tiene mucho que decir y tocar en el incierto futuro, parafraseando lo único destacable del libro de Pérez Reverte.

INCIDENCIAS: temperatura suave, magnífica para corretear por la pradera aurífera que se empapa con nuestro sudor. También había niños aunque no son los habituales de esta temporada (Ariadna, David, Jesús y un sobrino de Fran), estuvieron a lo suyo, aunque creo que Ariadna se aburrió un poco, no estaban sus amiguitos habituales (sobre todo Reyes). Lo de los balones es un expediente X; se embarca uno, a los 10 minutos otro, paramos porque no teníamos más y uno de los implicados en mandar el balón fuera de los límites se acerca (lo de acercarse es un decir, porque es un paseíto considerable). Cuando llega nos devuelve tres balones: uno pinchado (el nuestro habitual, aun llevaba colgando el pincho del rosal que se lo había cargado), otro afortunadamente entero y uno nuevo, algo deshinchado, igual al que tiene mi hijo pero que no era nuestro. En fin, para los que no estabais el otro día, hay que poner un euro (yo soy el recaudador) para comprar una pelota, intentaré ir al Carrefour y comprar uno igual, es auténtica carne de perro y nos dura bastante. Las instalaciones del BW están en franca decadencia: la pista de rugby llena de maleza y arbustos, la otra pista de césped artificial clausurada y sin pinta de que la arreglen, la fuente rota, los vestuarios sin agua caliente y sin apenas presión. Propongo que nos echemos en oración, porque cualquier día les da por cerrar todas las instalaciones por tal de ahorrar en mantenimiento y tendríamos que reanudar nuestra diáspora en busca del campo perdido; si ese día llega, creo que tengo una solución, aunque nos despediríamos del césped artificial, eso sí, y no tendríamos la comodidad del BW.

JUGADORES BLANCOS: Javi, Gabi, Eduardo, Jose G., Emilio Lora y Fran Patricio.
JUGADORES COLOR: Pepedu, Albert, Roberto, Ismael (amigo Pepedu), Jaime (hermano Emilio) y yo mismo (JM-3).
CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010: 7 VICTORIAS COLOR, 4 VICTORIAS BLANCAS.

Jose Manuel.

domingo, 22 de noviembre de 2009

CRÓNICA 21.11.2009 ("¡ESTE ES EL CAMINO!")

RESULTADO: 13-5 (VICTORIA COLOR)

CRÓNICA: a veces resulta difícil escribir un relato de los hechos acontecidos en uno de nuestros partidos y esta es una de esas ocasiones. Si alguien se hubiera acercado por el Blanco White Arena Stadium con tiempo para ver sólo la primera parte, habría quedado gratamente impresionado por la imagen proyectada por el equipo blanco; si, en cambio, hubiera asistido únicamente a la segunda parte, el equipo de color lo habría dejado literalmente sin palabras. Pero empecemos por donde hay que comenzar, por el principio, y pongamos cada cosa, cada frase, cada exabrupto en su sitio, sigamos un orden cronológico que aclare lo vivido en el BW Arena Stadium.

Con una puntualidad que casi rozaba la exquisitez, nos presentamos los 10 valientes de turno para desarrollar nuestras habilidades balompédicas. Eduardo ya mascullaba que veía la cosa más bien negra, como los cojones de un burro (permítaseme la expresión castrense), dados los antecedentes y la composición de los equipos, con jugadores a priori más rápidos en el equipo coloreado. Y comenzó el encuentro y efectivamente, al poco tiempo los coloreados, merced a un gol de Dani, se adelantaron en el marcador, amén de algunas oportunidades claras falladas (el que esto suscribe se encargó de fallar alguna, que conste). Pero no era un dominio claro el que ejercían los coloreados y los blancos, con Guti en plan organizador, Eduardo con su control de balón, Luis y Fernando con su fiereza en defensa y Gabi con su punta de velocidad algo mejorada, comenzaron a imponerse y suyo fue el control del partido durante toda la primera parte (50 minutos sin parar). Gabi conectó un buen cabezazo, empate a uno, con posterioridad los coloreados volvieron a adelantarse pero al rato llegó un nuevo gol blanco que dejaba el marcador en un 2-2. Los coloreados no conectábamos bien, fallábamos demasiados pases, los blancos aprovechaban mejor los huecos, se notaba que había más espacios al ser cinco contra cinco y así estuvimos casi toda la primera parte. Creo recordar que por entonces Javi dijo la frase que encabeza esta crónica, “este es el camino, hay que seguir así...”, refiriéndose a que con velocidad y con pases al hombre desmarcado al final llegarían los goles que tanto se nos resistían a los coloreados. Casi finalizando el primer tiempo Fernando marcó un nuevo gol (tiro cruzado) que suponía el 3-2 para los blancos con el que llegábamos al descanso; algún jugador blanco ya insinuaba que en la segunda parte costaría mantener tanta intensidad y que la forma física coloreada acabaría imponiéndose, pero no parecía tan sencillo de conseguir, sobre todo si los colorines seguían con su empanada mental, sin sacar lo mejor de sí mismos.

El partido se reanudó tras los cinco minutillos de descanso, por delante otros 50 minutos para tratar, o bien de mantener la ventaja en el caso de los blancos, o bien enderezar el rumbo y seguir el camino conducente a una nueva victoria, en el caso de los coloreados. Los blancos aprovecharon bien los primeros diez minutos de la reanudación y ampliaron su ventaja, parecía que el partido seguiría la misma tónica de la primera parte. Pero entre los minutos 11 y 13 los coloreados empataron con celeridad el partido, dos rápidas jugadas por banda con pase al centro se transformaron en dos goles que situaban el marcador en un 4-4, más acorde con los méritos que ya estaba haciendo el equipo de color, que corría con más sentido, aprovechaba mejor los espacios y empezaba a imponer una mayor forma física. Aun así los blancos no daban nada por perdido, no se desmoralizaron y fruto de ese empeño fue su quinto gol, un balón que Luis persiguió hasta situarse junto al portero coloreado, que no logró retenerlo y allí metió Luis la puntita de su bota para lograr un meritorio 5-4. Era el minuto 70 de partido y los blancos se resistían como gato panza arriba, daban todo lo que tenían, seguían creyendo en la victoria y luchaban por ella. Pero ese marcador fue el canto del cisne blanco, su último gorgoteo antes de ser degollado. Luis había marcado pero le tocó su turno de portero y en cinco minutos le cayeron 4 goles, los balones entraban en la portería blanca como una auténtica exhalación, por todos lados. No era culpa suya, evidentemente, sino que el equipo de color había por fin dado con la tecla de su juego, pases-banda-centro-remate-gol, todo con excelsa rapidez, con algo de puntería (seguimos fallando goles, pero al existir muchas más oportunidades entraban más). Y a Joaquín, que siguió en el turno de portero, le cayeron otros pocos, y eso que paró también unos cuantos. El partido no era un correcalles, era un auténtico bombardeo de la portería blanca, que achicaba como podía y poco más, apenas se acercaban a la portería coloreada y cuando lo hacían sus ataques eran abortados con rapidez endiablada. Los últimos 10 minutos de turno de portero blanco fueron para Eduardo, que desde el principio estaba deseando dar la “espantá”, al estilo Curro Romero (no me gustan los toros, no toreo; el toro coloreado había empitonado al mozo blanquecino y estaba haciendo mucha sangre); no le veía sentido a continuar con ese marcador abultado en contra, hasta en dos ocasiones amagó con irse y hubo que recordarle que vamos a jugar y hacer deporte y que el resultado es lo de menos (de boquilla decimos eso aunque a todos nos gusta ganar, pues claro). Javi remató la faena con una espectacular vaselina de espaldas a la portería blanca, para sacarle a hombros por la puerta del BW Arena Stadium. Creo recordar que ese fue el 13-5, marcador ya definitivo, ya estaba bien, los blancos habían encajado en media hora 9 goles, sin hacer uno solo. Al igual que “Justino, un asesino de la 3ª edad”, los coloreados dieron una puntilla tremenda en el morrillo del morlaco blanqueado, que cayó derrengado, despatarrado, sin resuello y sin fuerzas para escapar de su cruel destino, el infierno de los perdedores.

INCIDENCIAS: temperatura excelente una vez más, sol tamizado por nubes altas que nos permitió disfrutar de una mañana magnífica para corretear tras la pelota. Por cierto, Eduardo llegó a decir que “se había pasado todo el partido corriendo tras la pelota, que siempre se le iba”; es cierto que no es la pelota con la que jugamos habitualmente, pero no está tan mal. Sí debemos comprar una nueva, así que sería recomendable recaudar dinero para renovar la que tenemos. La fuente del campo sigue estropeada y en los vestuarios el agua sale fría (si sale, porque a veces es un hilillo de plastilina, como decía aquel ministro refiriéndose al petrolero Prestige, ese ministro que ahora es candidato del PP dos veces derrotado); podía ser peor y que nos clausuraran el campo “sine die”, como ocurre con la pista de abajo, pero eso no obsta para que hagamos algo. Si tengo tiempo tramitaré un escrito de queja pero en buen tono, aunque me parece que en el BW tienen fuertes restricciones presupuestarias y no se van a gastar un euro en renovar ni mantener nada y si no que se lo digan a los que jugaban en la pista de abajo. Esta vez no había tiernos infantes que nos distrajeran con sus vocecillas, ya volverán como las golondrinas hacían antes del cambio climático.

JUGADORES BLANCOS: Luis, Gabi, Eduardo, Fernando y Joaquín “Guti”.
JUGADORES COLOR: Pepedu, Álvaro, Javi, Dani y yo mismo (JM-2).

CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010: 7 VICTORIAS COLOR, 3 VICTORIAS BLANCAS.

Jose Manuel.

domingo, 15 de noviembre de 2009

CRÓNICA 14.11.2009 ("CÓMO DISFRUTAR DE UNA PLÁCIDA MAÑANA DE SÁBADO")

RESULTADO: 9-3 (VICTORIA COLOR)

CRÓNICA: últimamente resulta sencillo programar una mañana de sábado tranquila, relajada y al final de la misma acabar con una sonrisa, con la sensación del deber cumplido. Levántese uno tempranito, que hay que llegar a la hora a un campo de césped-moqueta de estar por casa situado en un extremo de la ciudad, con obras eternas por el camino. Se recomienda echar un vistazo por la ventana (sin chocarse con el cristal), abrirla para ver la temperatura y engullir un buen desayuno (recomendable tostadas y un buen colacao, según el gusto de cada uno), que las fuerzas serán necesarias más adelante. Abre uno el armario y ¡cuidadín! (aquí viene el detalle que marcará si queremos pasar a la posteridad o no, cual Aquiles ante la profecía de su muerte en la guerra de Troya), elegimos una camiseta de cualquier color, menos el blanco. A partir de ahí todo irá muy muy bien...y es que elegir el blanco en estos últimos tiempos equivale a derrota casi segura; aun así muchos seguís insistiendo y presentandoos con camisetas de ese color, la buena voluntad no se puede negar.

En serio, no es tan fácil ganar un partido, ni mucho menos, cuesta grandes chorros de sudor aunque el resultado sea abultado como en este caso. Eso sí, los coloreados queríamos ganar a toda costa este partido, restañar la herida de la derrota de la semana pasada y acabar con la moral de los “grandullones” blanqueados y para eso sólo hay una fórmula: correr mucho, firmeza en defensa y ataques fulgurantes, cual blitzkrieg por la estepa rusa. Y a ello nos dedicamos los coloreados, con una aplicación defensiva desconocida por lo intensa y continua; tampoco se quedaban atrás en ese sentido los blancos, que también se aprestaron a defender su portería con todas sus fuerzas y elementos disponibles. Un auténtico choque de dos ejércitos poderosos, que se conocen y respetan y que intentan explotar las deficiencias del adversario, devolviendo golpe por golpe, en un auténtico toma y daca. Pero en esta ocasión el entramado defensivo blanco no dio resultado, duró apenas 25 minutos, lo que tardó el equipo coloreado en hacerlo saltar por los aires tras perforar con un auténtico misil la portería blanca. Y tras ese misil cayeron otros, obuses y bombas, que transformaron al equipo blanco en una auténtica ruina, con un 5-0 demoledor al terminar la primera parte; 60’ y sin noticias de los blancos en la portería coloreada, salvo un disparo al poste.

Como todo ejército acosado, los blancos echaron el resto al comenzar la segunda parte, jugando al límite de sus posibilidades como decía Manolo. Presionaron arriba, intentando cortar los primeros pases coloreados, incluso contaban sus disparos a puerta, en un remedo de guerra psicológica para amedrentar al enemigo coloreado, pero definitivamente no era su día. Cayó también el 6-0 y mentalmente todos los coloreados nos marcamos un objetivo: dejar a cero al equipo rival, derribarlo por KO técnico, lo nunca visto (yo al menos no lo recuerdo en los 27 años que llevamos dándole patadas al balón en esos campos de Dios). Se me viene a la memoria, con tanta referencia bélica, una gran película, “Un puente lejano”; un ataque muy ambicioso de los aliados que logra alcanzar casi todos sus objetivos, salvo un puente al cual no llegan con las fuerzas suficientes para poder tomarlo. Pues bien, era ambicioso por nuestra parte pretender dejar a cero a los blancos aunque factible, al menos este sábado. Emilio se encargó de destrozar ese “sueño coloreado” en el minuto 75 de partido, aunque fue bonito mientras duró (al menos para nosotros, claro). De ahí al final continuó el intercambio de golpes, un par de goles más para los blancos y unos cuantos más de los coloreados supusieron el 9-3 definitivo. Para ir acabando, la combinación rapidez-aplicación defensiva-puntería fue patrimonio de los coloreados, la dinamita que había en sus botas estalló entre las piernas blancas y demolió cualquier atisbo de resistencia blanquecina ante el huracán desatado.

INCIDENCIAS: otra mañana excelente (demasiado dura ya el buen tiempo, echamos de menos esos partiditos épicos pasados por agua), solamente dos nenes (Reyes y Jose Manuel) con un magnífico comportamiento. Otra cosa muy distinta era la plaga de moscas que pululaban por el terreno de juego, atontadas y revoloteando; aquello parecía una cuadra como decía Roberto (ignoramos su experiencia campesina para identificar esa imagen), en ciertas fases del partido incluso olía a vaquería (Bellavista siempre ha sido tierra de vaquerías, que se lo digan a Felipe González), esperemos que no se repita. Los vestuarios tampoco estaban muy allá, el agua fría y encima tampoco salía en todas las duchas, un poco desastroso. Cambios en el equipo blanco, al ritmo habitual de 5 minutos. En fin, nada de lesiones al menos aparentemente, eso es muy importante, sobre todo a estas edades (bueno, aun queda alguno de menos de 30 años e incluso de 25). Juan se pasó por allí para echarle un vistazo a los colegas y tomar el sol mañanero. Poco más, eso es lo mejor, que no haya mucho que reseñar. En conversaciones posteriores salió la cuestión algo recurrente de la descompensación de los equipos, la falta de delanteros natos entre los blancos, etc. Lo único que se me ocurre es que, antes del partido, repartamos los jugadores entre ambos equipos, buscando ese equilibrio y por correo electrónico digamos de qué color juega cada uno, para que lleve la camiseta correspondiente. Si no es así, pues sigamos como estamos, que cada uno juegue con el color que le apetezca, pero luego que no haya excusas, el fútbol sala es fútbol total y todos deben atacar y defender, la especialización no cabe en un campo tan pequeño.

JUGADORES BLANCOS: Emilio Lora, Luis, Gabi, Eduardo, Fernando, Jose Galdón y Josema.
JUGADORES COLOR: Roberto, Pepedu, Álvaro, Javi, Manolo Lora y yo mismo (JM-1).

CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010: 6 VICTORIAS COLOR, 3 VICTORIAS BLANCAS.

Jose Manuel.

jueves, 12 de noviembre de 2009

CRÓNICA 07.11.2009 ("NO SIEMPRE PODEMOS JUGAR BIEN...")

RESULTADO: 7-5 (VICTORIA BLANCA)

CRÓNICA: efectivamente, el otro día oí al entrenador del Barcelona comentar que “no siempre podemos jugar bien” y ganar. Pues eso es lo que podemos decir de nuestro partido del sábado pasado; el equipo de color estuvo espeso, muy espeso. No hubo la anticipación, rapidez, puntería certera y olfato goleador de los cuatro partidos anteriores. Evidentemente el equipo blanco también tuvo que ver algo con esa “decadencia” en el juego del equipo coloreado; se mostró como un equipo rocoso, duro, viril en su juego, yendo a por todas y bien plantado en defensa. Esta es una diferencia entre ambos equipos (supongo que habrá opiniones, pero yo lo veo así) en su forma de entender los partidos; los coloreados jugamos más al pase y a desbordar por velocidad, en defensa intentamos anticiparnos por rapidez y cortar la trayectoria de los pases. En cambio, los blancos nunca eluden el choque, entran con el cuerpo, luchan por la posición que tienen y raramente logramos desplazarlos (también coincide que son físicamente más fuertes y grandes); su juego es duro, de pura fuerza, a veces bordea la falta al contrario, casi siempre solemos llevarnos más patadas (entiendo que sin querer, que conste…bueno, a veces algo sí se quiere) los coloreados. En este partido esa combinación de fuerza y ganas de superar una mala racha, junto con una mayor puntería y un juego coloreado muy discreto, obraron el milagro (Jucho, nos hubiera hecho falta tu siempre estimulante presencia) y los blancos ¡por fin! ganaron un partido.

Y el caso es que el partido se decidió al final de las dos partes. En la primera parte los coloreados fuimos por delante en el marcador, todo parecía ir como de costumbre pero no acabábamos de despegarnos en el marcador y eso es peligroso, muy peligroso, cuando enfrente tienes un equipo aguerrido, con el cuchillo entre los dientes y dispuesto a desollarte a la mínima oportunidad. 1-0, llegamos a ganar por 3-1 pero en los cinco minutos finales de la primera parte los blancos empataron a 3 y así fuimos al descanso. Y la segunda parte continuó por esos derroteros, a los escasos goles coloreados respondían los blancos marcando igualmente y faltando cinco minutos un empate extraño (5-5) campeaba en el marcador mental de los que corríamos por allí. Y llegó la debacle coloreada y los gritos de aleluya para los blancos; marcaron un gol, era el 6-5, faltaban unos nimios cuatro minutos y los coloreados nos desesperamos, tanto, tanto, que ni siquiera tuvimos una oportunidad clara para marcar, ni nos acercamos. Aprovechando semejante carencia, los blancos nos dieron la puntilla con el último gol en el último suspiro de este último partido y dejaron un desconocido desde hace mucho tiempo 7-5 a su favor.

Nada que objetar, por supuesto, una victoria trabajada con fe y creyendo que podían lograrla, cual Alcorcón redivivo. Un último apunte; la importancia de los porteros. Casi todos los jugadores blancos son buenos porteros en su turno, salvo la excepción mundialmente reconocida de Eduardo (aunque por volumen no es fácil meterle un gol, dicho sea con todo el cariño y respeto). Entre los coloreados no es así y no se trata de echarle las culpas a nadie; nuestro porcentaje de errores como porteros es mayor y eso facilita que determinados goles blancos suban al marcador cuando lo lógico sería que el portero hiciese algo más. En fin, este es un aspecto que debemos tratar los coloreados y trabajar para repartir determinados turnos de portero de modo que no coincidan los porteros menos cualificados en los momentos clave de un partido (no sé si me he explicado, me parece que me he hecho la picha un lío, como se decía en los ambientes cuarteleros). Bueno, creo que nos entendemos, que ya estoy cansado de escribir y tampoco tengo tiempo para mucho más, prometo en la próxima crónica aludir a más películas o libros, vengan o no al caso, eso es lo de menos, lo que tengo que aprovechar es que hay público que lee estas letras…

INCIDENCIAS: otra mañana con un tiempo excelente, césped recién cortado en perfectas condiciones, arenilla para darle un ambiente playero y festivo al encuentro, cuatro niños (Reyes, Ariadna, Javi y Jose Manuel) que montaron un pic-nic que fue la envidia de los que sudábamos y nos arrastrábamos por la cancha del sufrimiento. Tobías dio muestras de su gran pundonor, lo intentó pero a los 10 minutos tuvo que dejarlo, su maltrecha rodilla no estaba para muchos trotes; eso sí, antes de irse (e incluso desde que llegó al campo) se dedicó a impartir las oportunas instrucciones a sus condiscípulos blancos sobre cómo batir al equipo de color. El caso es que, como hemos leído, les dio resultado; no es de extrañar, un desertor y renegado como él conoce muy bien los entresijos de los coloreados y seguramente reveló los más recónditos secretos de nuestra gloriosa racha de victorias. En fin, tomamos cumplida nota; eso no quita que te deseemos una pronta recuperación y sigamos disfrutando cuanto antes de tus regates imposibles, ya sea en un equipo u otro. Por lo demás, no recuerdo nada especial, hace ya unos cuantos días del partido y la memoria la he tenido ocupada con múltiples quehaceres.

JUGADORES BLANCOS: Emilio Lora, Luis, Gabi, Eduardo, Fernando, Miguel Ángel y Tobías (10’).
JUGADORES COLOR: Roberto, Pepedu, Dani, Javi, Albert y yo mismo.

CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010: 5 VICTORIAS COLOR, 3 VICTORIAS BLANCAS.

Jose Manuel.

martes, 3 de noviembre de 2009

CRÓNICA 31.10.2009 ("LIGA ADELANTE: LOS FERRARI LIQUIDAN A LOS SEAT PANDA")

RESULTADO: 12-6 (VICTORIA COLOR)

CRÓNICA: un sábado más comenzábamos a llegar, algunos más pronto y la mayoría más tarde, con nuestras camisetas multicolores (predominantemente rojas en este partido) o simplemente blancas, al rectángulo verdoso con tintes dorados llamado Pista 2 (la de arriba) del Blanco White. Este último día éramos 14, se preveían cambios, los blancos abundaban y Joaquín, atraído por nuestros cantos de sirena, decidió enfundarse su elástica granate y acompañarnos una vez más. A priori debía ser un encuentro competido, de resultado incierto, pero en el ambiente flotaba algo distinto y a la vez conocido; me refiero a que últimamente el equipo de COLOR sale al campo con una sonrisa y convencido de su victoria final. Siguiendo con la costumbre de mencionar películas que vengan al caso, esa sensación previa me recuerda otra genial película, “Apocalypse now”, en concreto una escena en la que Robert Duvall, el coronel aficionado al surf que mandaba el batallón de helicópteros que atacó un pequeño pueblo vietnamita, comenta lo siguiente tras un ataque con napalm por parte de la aviación norteamericana: “¿Oléis eso? Nada huele como el napalm. Es el olor de la...victoria”. Pues eso, a victoria huele el equipo de color, el napalm de modo figurado se esparce por el propio campo, los coloreados inspiran, olfatean el aire que huele a victoria y desde el principio salen convencidos de que pueden lograrla, su disposición, actitud, lucha por cada pelota, pases medidos, su rapidez, todo eso se traduce en buen juego y al final acaban llegando los goles. Todo eso sea dicho sin desmerecer para nada los esfuerzos titánicos del equipo blanco que también lucha, se mueve, se pega al contrario y plantea una defensa férrea y eficaz que muchas veces es difícil de superar; pero ese apuesta, basada en la fuerza y en el amontonamiento de hombres delante de su portero, no está siendo suficiente en los últimos partidos, no lo es ya. Ese esquema ha funcionado en otras ocasiones, pero cuando te cogen la medida y empiezan a caer los goles en tu portería, hay que cambiar de estrategia, ya van cuatro derrotas seguidas y hay que enderezar el rumbo. Los coloreados se han convertido en un auténtico Ferrari, el caballito símbolo de la marca se ha desbocado, mientras que los blancos se han quedado anclados en un bondadoso Seat Panda, duro y rocoso pero sin atisbo de detalles que pueda conducirlos hacia la victoria.

Pero centrémonos en el partido y dejemos las disquisiciones de entrenador aficionado. Como otras veces, los coloreados empezaron atacando y los blancos defendiéndose y saliendo al contraataque; al poco tiempo, fruto de esa presión, llegó el primer gol coloreado marcado por Álvaro y ya no hubo más empates, los blancos siempre fueron por detrás en el marcador, a más o menos goles. Recuerdo un tres a uno como la distancia más corta al principio del partido, luego siempre osciló entre 3 ó 4 goles. Lo cierto es que es difícil jugar a remolque, los blancos tenían que meter goles, acortar distancias, pero cuando metían algún gol, al poco tiempo los coloreados marcaban nuevamente (y es que había mucha dinamita entre sus filas), manteniendo la ventaja. Todo era lógico, el juego coloreado se basaba en el control del balón, en dar muchos pases asegurados, se buscaban los huecos y las jugadas rápidas acababan normalmente en disparos a puerta que multiplicaban las posibilidades de lograr goles; además también cortaban muchas de las jugadas blancas, estando muy aplicados en defensa. De todos modos, llegamos a un 9-6 que mantenía la llama de la esperanza entre los blancos de lograr un resultado positivo a base de meter presión y conseguir más goles que le acercaran definitivamente en el marcador, pero algo pasó en ese campo verdecillo y acolchado que me trasciende a mí mismo. Emilio Lora (cito el apellido porque había dos Emilios) me pedía que fuera objetivo en esta crónica pero que podía “autohalagarme”, reflejando mis virtudes futboleras demostradas en este partido; como dice Chiquito, “no puedorr, no puedorrr...”, así que, como no puedo evitarlo y todos tenemos nuestro ego, lo cuento tal y como lo viví. Javi, como portero, me pasó el balón dentro de mi propio campo, Luis me salió al paso, lo esquivé y vi un hueco directo hacia la portería blanca, aunque había tres jugadores blancos en los alrededores y Luis seguía molestándome. Me lancé hacia delante, las largas piernas de los jugadores blancos se interponían pero con los correspondientes regates y cual slalom invernal (y gracias también a que, en su bondad, ningún jugador blanco me partió las piernas para evitar que continuara) conseguí plantarme delante del portero blanco al que batí con un tiro cruzado. Era mi jugada ideal (en este mismo partido también marqué otro gol con la izquierda en un saque de esquina, a media altura y de espaldas a la portería, no pensé que lo superaría en belleza en el mismo partido), el corazón me latía revolucionado (me había pegado una buena carrera), no besé el suelo porque me hubiera llenado los morros de arena, me acordé de Eduardo que busca siempre ese tipo de jugadas y poco más, era el 10-6 y creo que también tocó algo la moral de los jugadores blancos, que veían como nos distanciábamos otra vez en el marcador. Perdonad que me haya extendido, pero tenía ganas de narrarlo y también vuestro permiso para hacerlo. Dejad que, por una vez, el cronista se exceda de sus atribuciones y escriba en primera persona: la emoción aun me embarga, mis ojos se humedecen recordando los regates y el estupor blancos, snif snif....después de esto ya puedo retirarme con total tranquilidad, con la sensación del deber cumplido... De ahí al final los coloreados marcaron dos goles más hasta dejar el marcador en un 12-6 definitivo, resultado algo más amplio de lo que esperaban pero que ahí está. Ah, por cierto, Joselito, que no estás para jubilarte aun, a pesar de que te contuviste y no arriesgaste como otras veces, sigues teniendo maneras y fuerzas para seguir participando activamente y aportando tu sapiencia futbolera. Para concluir, esto parece que no varía, los coloreados siguen o seguimos dándole caña a los blancos, venga quien venga, haga calor o frío, es lo que toca este otoño y ya hace falta que los blancos ganen 3 partidos para al menos empatar en el cómputo parcial de la temporada y se vislumbra complicado, muy complicado, pero no hay nada imposible y menos en un campo de fútbol.

INCIDENCIAS: mañana veraniega-primaveral en pleno otoño, con calor más propio de mayo-junio que del último día de octubre. Reapariciones de Javi, tras su período bicicletero, Manolo y Emilio Márquez, esperemos que estos dos últimos tengan continuidad. A las 10 en punto sólo estábamos en el campo mi chiquillo, Joaquín “Guti” y yo mismo, aunque hemos de reconocer que el resto llegó pronto (está mejorando algo la cuestión de la puntualidad) y logramos empezar a las 10:20, todo un record. No hubo descansos, ya teníamos cambios y como machotes que somos ni paramos ni nada de nada, así que nos metimos 100 minutos de partido entre pecho y espalda, ni los del Alcorcón se lo curran tanto. Tres niños por allí (Javier, Reyes y Jose Manuel jr.), se portaron bien y apenas dieron lata. Álvaro dejó de jugar a falta de 10 minutos debido a una torcedura en su pie, suponemos que sin mayor trascendencia. No había agua caliente en el vestuario y la fría que salía era un hilillo, así que fue un poco desastroso el apartado de “higiene” postpartido, esperemos que esto no se repita, porque es uno de los aspectos que más valoramos. Visita inesperada del amigo Juan que se tragó el partido entero y cuya pronta reaparición deseamos.
JUGADORES BLANCOS: Emilio Lora, Jose Galdón, Luis, Gabi, Josema, Fernando y Emilio Márquez.
JUGADORES COLOR: Roberto, Pepedu, Álvaro, Javi, Manolo Lora, Joaquín “Guti” y yo mismo (JM-4).
CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010: 5 VICTORIAS COLOR, 2 VICTORIAS BLANCAS.

Jose Manuel.

CRÓNICA 24.10.2009 ("CAMINO DEL TOP GUN COLOREADO")

RESULTADO:10-7 (VICTORIA COLOR)
CRÓNICA: pues sí, los coloreados hemos cogido una velocidad de crucero envidiable y empezamos a enseñarle la estela a los blanquecinos, que ya no saben como enderezar su caída libre. Siendo cinco, sin cambios o con ellos, faltando gente o jugando algún infiltrado blanco entre nosotros, da igual, seguimos ganando, tres victorias consecutivas y para arriba vamos. El partido empezó como de costumbre, muy igualado, nos tiramos más de media hora con un 3-3 en el marcador que luego se transformó en un 4-4; pero se intuía una victoria coloreada, hasta 4 veces los coloreados comprobamos que el poste derecho de la portería blanca estaba bien asentado, en su sitio, los pelotazos no lograron echarlo abajo pero denotaban un dominio que, tarde o temprano, se haría patente. En un minuto, con dos goles, ya se adelantó el equipo de color, al descanso se llegó con un 6-4 que , en la segunda parte, se transformó en un 10-4, con un machaque continuo de la portería blanca, en la cual entraban goles de todas las facturas. Un penalty que no existió y que el equipo blanco se permitió el lujo de pitar ("técnicamente no ha sido penalty", llegó a decir con toda la cara Eduardo) sirvió para acortar el marcador, tras lo cual llegaron dos goles blancos más (el equipo de color ya estaba relajado, la verdad), el último justo cuando acababa el partido porque la pista estaba pillada a partir de las 12. En fin, 10-7, otro buen partido coloreado, muchos goles y buen dominio del juego y del arte de meter goles.
INCIDENCIAS: Dani no apareció, por lo visto debido a problemas mecánicos , ya ha pedido las correspondientes disculpas. A las 12 se presentó un grupo de chavales para jugar en nuestro querido y exclusivo campo, ahora que lo tenemos en las mejores condiciones, con redes como Dios manda y sin agujeros. Por eso insisto en la puntualidad, como se aficionen a jugar a esa hora, no vamos a tener oportunidad de jugar esas pequeñas prórrogas con las cuales llegamos a las 12:10 ó 12:15. Aun me resiento del cabezazo que mi estimado hermano Luis tuvo a bien propinarme (sin querer, por supuesto), mis cervicales se resienten y tomando ibuprofeno estoy. Por lo demás, un calor estimable y tres niños correteando por los alrededores.

JUGADORES BLANCOS: Jose Galdón (en la 2ª parte tuvo que abandonarnos por motivos familiares), Eduardo, Gabi, Luis, Fernando y Miguel Ángel.
JUGADORES COLOR: Roberto, Pepedu, Álvaro, Joaquín Gutiérrez y yo mismo (JM-3).
CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010: 4 VICTORIAS COLOR, 2 VICTORIAS BLANCAS.

Jose Manuel.

lunes, 19 de octubre de 2009

CRÓNICA 17.10.2009 ("SOY EL ÚLTIMO HOMBRE...")

RESULTADO:11-6 (VICTORIA COLOR)

CRÓNICA: hay que reconocer que determinadas frases o exabruptos llaman la atención y este último sábado se llevó la palma Eduardo, que profirió tres durante el partido que sintetizan de modo original lo ocurrido durante el encuentro. El primero de ellos lo he transformado en el titular y resalto su conexión con el cine, como otras veces. A principios de los 70 Charlton Heston interpretó unas cuantas películas, hoy algo olvidadas dentro de su filmografía pero que a mí me atraen. Una de ellas se titulaba “El último hombre vivo” e interpretaba a un científico que sobrevivía a una guerra bacteriológica porque se inyectaba el antídoto que él había diseñado y creía que era el único humano superviviente “normal”, ya que otros habían sobrevivido pero sufrido mutaciones genéticas y solo podían salir de noche e intentaban acabar con él. Pues a lo que voy, la expresión de soledad de Eduardo se produjo cuando no encontraba apoyo en su ataque, no había a quien pasarle la pelota, los coloreados le rodeaban y él no veía nada blanco alrededor ni posibilidad de alcanzar la portería contraria en solitario, en una situación similar a la padecida por Heston. Era una expresión desesperada ante lo que estaba ocurriendo en el rectángulo verdoso con tintes auríferos, porque en ese momento el equipo de color estaba cascándole un 5-0 al equipo blanco en 25 minutos, con un juego primoroso, espectacular, con una puntería certera (de la que los blancos habían carecido hasta ese momento) y un tanto, el cuarto, en el que todo el equipo coloreado, emulando a la selección campeona de Europa, tocó y tocó hasta que Fernando, de tacón, introdujo el balón en la portería blanca. Aquí vino la segunda frase para enmarcar de Eduardo, “nos están chorreando” y así era, llevábamos poco tiempo sobre el campo y parecía un partido acabado, con una superioridad absoluta coloreada y pocos visos de reacción blanca. Pero como todos sabemos, en nuestros peculiares partidos las apariencias engañan y es complicado mantener la intensidad cuando hay una ventaja grande y eso es lo que sucedió. Los blancos mantuvieron un breve conciliábulo tras el quinto gol, se dijeron entre ellos que esto no podía suceder más, que se les avecinaba un 10-0 y que eso hubiera sido el colmo; así que le echaron casta, presionaron muy arriba, se esforzaron aun más y fruto de esa presión y de cierta relajación coloreada lograron, en poco menos de 10 minutos, forzar un 5-3 que les dio alas y con el que llegamos al descanso. Durante esa presión blanca, Eduardo lanzó su tercera frase del día, “¡Qué liviandad!”, refiriéndose a una falta que le pitaron y en la cual él mantenía que no había hecho absolutamente nada; particularmente, me hizo mucha gracia esa expresión, entiendo que referida al poco aguante del jugador coloreado que, ante un ligero o liviano roce por parte de Eduardo, pitó la falta. Tanta cultura resumida en dos palabras aplicables al caso hicieron brotar las lágrimas en mis ojos, no está todo perdido en este submundo del fútbol donde priman las expresiones absurdas tipo el palo largo, balón dividido, encimar, hacer falta “sobre” alguien, zapatazo, abrir el campo o, la peor de todas, hay que ser “más agresivos” cuando los únicos agresivos, por definición, son los locos o las alimañas.

Bueno, dejémonos de frasecitas y riqueza o corrección lingüísticas. Al final, pasó lo que tenía que pasar, tanto esfuerzo blanco en la primera parte acabó pasándoles factura en la segunda, algunos jugadores dieron claras muestras de estar más que agotados y no pudieron mantener el ritmo infernal que impuso el equipo de color en la segunda parte. Y eso que el marcador llegó a reflejar un 7-6 muy peligroso para los coloreados, que vieron disminuida su ventaja a la mínima expresión merced a un error en una cesión al portero que el susodicho Eduardo aprovechó sutilmente para mandar la pelota a la red con su maestría habitual. Pero no, hasta ahí llegaron los blancos y ahí se acabó su fuerza, casta y coraje y se impusieron la técnica, velocidad, olfato de gol, los pases certeros y la mayor resistencia física de los jugadores coloreados, que endosaron un parcial de 4 a 0 a los blancos sin apenas despeinarse, hasta dejar el marcador en el 11-6 final. La conclusión de todo esto es que el equipo blanco tiene su principal baza en una defensa fuerte, saliendo en tromba cuando corta la pelota; si esta premisa falla, si el hombre en punta no tiene compañía para pasar la pelota o dar el pase de gol, difícilmente podrá afrontar un partido con garantías de victoria. El equipo de color, en cambio, es más débil anímicamente, necesita ir por delante en el marcador e imponer su mayor capacidad goleadora desde el principio para tranquilizarse y afrontar con calma los arreones blancos. Todo depende de quienes formen los equipos y no necesariamente se reproduce este guión, evidentemente, pero suele ser el patrón que observamos partido tras partido.

INCIDENCIAS: otra reluciente mañana cuasi veraniega, pista en perfecto estado para la disputa del partido. Esta vez sí había pequeños espectadores (Miguel, Reyes, Javier, Jose Manuel, que van creciendo conforme se multiplica el número de crónicas escritas...) que se comportaron más o menos debidamente, con las consabidas interrupciones. Por segunda vez había una mirona en los alrededores del campo, una rata de tamaño considerable que vive por las alcantarillas cercanas y que insiste en vernos jugar, igual es la que se dedica a roer las redes de las porterías. Gabi se dio un trastazo con esa rama traicionera del árbol situado tras la portería junto al muro, raspándose la cabeza y mostrándonos que tiene la sangre roja; eso sí, no requirió asistencia y rechazó la que le ofrecimos, dando muestras de la pasta de la que estamos hechos los que perseguimos el balón las mañanas de los sábados. Tras el partido de los adultos, los sufridos padres de las criaturas (o sea, Luis y yo) estuvimos correteando con ellos tres cuartos de hora más, esa es la razón por la que siempre llegamos tarde a la Viña y con pinta de haber corrido un maratón. Por cierto, los que no estuvisteis en la cervecita os perdisteis interesantes reflexiones sobre el estado actual de los equipos, saliendo a relucir las disensiones internas que minan la confianza del equipo blanco. Por cierto, ha quedado inaugurada la nueva temporada quinielística, aun estáis a tiempo los que no habéis dicho nada de formar parte una vez más.

JUGADORES BLANCOS: Emilio Lora, Jose Galdón, Eduardo, Gabi, Luis y Josema.
JUGADORES COLOR: Roberto, Fernando, Pepedu, Álvaro, Totem y yo mismo (JM-3).

CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010: 3 VICTORIAS COLOR, 2 VICTORIAS BLANCAS.

Jose Manuel.

martes, 13 de octubre de 2009

PEÑA QUINIELÍSTICA 2009-2010

El sábado pasado (creo recordar, si no es así alguien puede añadir lo que estime oportuno) se acordó reanudar la actividad de la peña quinielística. Durante esta semana, incluido el sábado que viene y supongo que la semana siguiente también, se podrá aportar la cantidad estipulada.
IMPORTE: 20 EUROS
RECAUDADOR: Roberto
Supongo que en el blog se irá publicando la quiniela semanal y en la columna de la derecha publicaremos el listado con los componentes de la peña.
Jose Manuel

CRÓNICA 10.10.2009 ("CRÓNICA DE UNA DERROTA ANUNCIADA")

RESULTADO:17-8 (VICTORIA EQUIPO COLOR)

CRÓNICA: en anteriores crónicas he mencionado algunas películas o títulos clásicos, de los que siguen gustando e impresionando a pesar del paso de los años. Al relato de lo acontecido el pasado sábado le va muy bien un auténtico clásico de la literatura hispanoamericana, “Crónica de una muerte anunciada”, donde García Márquez narra que todo el pueblo sabe que alguien va a morir menos el, a la postre, asesinado. Pues bien, así fue, al terminar la primera parte se veía venir que el equipo blanco iba a despeñarse, a sufrir una amarga y cruel derrota sin remedio, y que no había solución, por mucho que lo intentasen. Y el caso es que no empezó mal el partido, igualado como los dos encuentros anteriores, se adelantó el equipo de color pero el empate llegó pronto e incluso los blancos se adelantaron en el marcador. Así anduvimos hasta el empate a 3, un verdadero partido de “toma y daca”, con oportunidades en ambas porterías y con defensas aplicadas. Pero se mascaba algo distinto en el ambiente, los coloreados eran más rápidos, cuando cortaban la pelota salían de modo fulgurante hacia la portería blanca (Tobías insistía en ese problema que tenían los blancos) y se plantaban al menos 3 jugadores en la boca de gol, abriéndose además hacia las bandas y dando pases de gol hacia el centro, donde se fallaban o se metían, pero daba miedo ver con que facilidad se presentaban delante de esa portería blanquecina. Y empezaron a caer goles de un solo lado, el coloreado, los blancos se atascaron en el 3 y surgieron las primeras voces de protesta y disensión blanquecinas ante la que se avecinaba (“Esa boquita...” llegó a decir Jucho, comedido como siempre). En mi cambio coincidí con Miguel Ángel, que ya vaticinaba que, “como nos metáis el 6-3, estamos perdidos”, ni Rappel hubiera estado más acertado... Al descanso, tras 60 minutos de partido, creo recordar que llegamos con un 8-3, “la venganza se sirve fría” me apuntaba un coloreado ante la previsión de lo que iba a ser la segunda parte. Y ni más ni menos, siguió el buen fútbol por parte del equipo de color, sin tampoco querer hacer “sangre” de la debacle blanca (aunque algún “detallito” se marcó Roberto ante Eduardo) y cayeron goles por todos lados y de bella factura (por no mencionar los postes que también hubo). ¡Ah!, se me olvidaba, Jucho se estrenó como goleador en las postrimerías del partido, marcando el gol número 17. Los blancos se quedaron aun más atónitos, por no decir atontados, cuando vieron como una reluciente camiseta negra se introducía entre sus líneas para remachar un buen saque de esquina. El gol fue convenientemente celebrado ante la mirada perdida de los jugadores blancos, que ya sí que no daban crédito a tanto desaguisado. En definitiva, un repaso espectacular, las cosas han quedado claras, para ganarle a los coloreados este año se necesita un equipo blanco a tope, mejor situado que en este último partido y más fuerte en defensa, es la única clave para poder mantener un encuentro equilibrado y con posibilidades de victoria.

INCIDENCIAS: magnífica mañana, con un sol reluciente, que a mediodía ya calentaba lo suyo. No había ningún niño por allí, a veces se echan de menos sus vocecillas (“papá, ¿dónde está la merienda?”, “papá, que no encuentro la pelota”, “papá, que X. me está pegando”, “papá, que me hago kk”..., en fin, cosas de niños que te desconcentran cuando estás inmerso en la lucha por conseguir darle a la pelota un par de veces). Interesante la charla posterior en La Viña, la cerveza afloja la mente y salen a la luz detalles escondidos en lo más profundo de las circunvoluciones cerebrales; así, nos enteramos de que el amigo Jose G., tanto presumir de su pueblo, y resulta que no ha nacido allí, sino a 15 kms., en Orcera, y que sus paisanos sileños se lo echan en cara cuando osa lanzar una opinión sobre su pueblo (recordemos que es Siles o, ya mejor dicho, expueblo de Jose G.). Lo mejor es que a los orcereños se les conoce como “rabudos”, en este punto sí que no podemos afirmar si él cumple y da la talla como sus paisanos orcereños. Dejando tranquilo a Jose G., no puedo olvidarme de Tobías; pensé que el otro día se equivocó y, medio dormido, agarró una camiseta blanca y con ella apareció por el BW. Nada de eso, su contumacia en la traición ya no tiene límites, de nuevo portaba una camiseta blanca pero esta vez recibió una merecida “tunda” futbolística (eso sí, destacable su esfuerzo dado que estaba algo lesionado, o eso creemos por la rodillera de dos palmos de largo que llevaba). Al ser 14, nos fuimos cambiando como buenos colegas, sin mayores problemas. En fin, entretenido el partido a pesar del monólogo coloreado y más entretenida aun la cervecilla posterior.

JUGADORES BLANCOS: Emilio Lora, Joaquín “Guti”, Miguel Ángel, Jose Galdón, Eduardo, Gabi y Tobías.

JUGADORES COLOR: Roberto, Dani, Pepedu, Álvaro, Jucho, Josema y yo mismo (JM-3).

CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010: 2 VICTORIAS COLOR, 2 VICTORIAS BLANCAS.

Jose Manuel.

lunes, 5 de octubre de 2009

CRÓNICA 03.10.2009 ("UN AUTÉNTICO FRONTÓN")

RESULTADO: 9 – 8 (VICTORIA BLANCA)
CRÓNICA: no tengo mucho tiempo para explayarme con esta crónica, así que intentaré resumir lo ocurrido el sábado pasado y si alguien quiere aportar algo más, tiene a su disposición la sección comentarios del blog. El titular pretende reflejar una fase del partido en la que el equipo de color, totalmente obcecado, disparaba una y otra vez sobre la portería blanca y los defensores blancos (que eran todos, encerrados en su área, grandes como torres, con las piernas muy largas y alguna barriguilla más poblada que otra) repelían todos y cada uno de esos intentos de lograr que la pelota entrara. A mí me pareció lo más llamativo y significativo del partido; ese pim pam pum, esos rechaces continuos, demostraban el buen quehacer blanco en defensa que, completado con salidas en tromba hacia el ataque, le dio la ventaja estratégica suficiente para ganar el encuentro. Por otro lado, el equipo de color, obsesionado con las jugadas individuales y los regates a los jugadores blancos, se perdía en esa maraña defensiva y aunque lograba anotar goles (siempre a remolque en el marcador, solo en la fase final se adelantó con un 7-6 que duró poco tiempo) eran más por insistencia y la calidad enorme que atesoran sus jugadores que por buen juego (apenas nos abríamos a las bandas y eso se notó, nos faltaron más pases de la muerte y algo de puntería en las oportunidades que tuvimos). Aun así el equipo de color pudo lograr la victoria de haber sabido mantenerse firme en defensa una vez conseguido adelantarse en el marcador con el reseñado 7-6, pero los blancos impusieron su altura (con un cabezazo de Luis en un saque de esquina, asignatura siempre pendiente, y un par de goles más) y tuvieron algo más de suerte en el final del partido. El 9-7 se redujo a un 9-8 casi en el límite del tiempo pero ya no hubo ocasión de nada más. En definitiva, victoria blanca muy trabajada dentro de un partido igualado, de los que, como afirma el tópico, "hacen afición".
INCIDENCIAS: Primer partido de la temporada jugado en Blanco White, césped en las condiciones ya conocidas (playero total, cuando uno sacude los calcetines y las botas parece que viene del Sáhara) y una sorpresa muy agradable: redes nuevas en las porterías, de forma que ya no caben las dudas cuando la pelotita entra, sobre todo para aquellos que somos más mayores y la vista cansada avanza a pasos agigantados. Calorcillo agradable, en el campo de al lado también han puesto un par de porterías que sirven para que los niños que nos acompañan (esta vez eran 3, Miguel, Javier y JM jr) jueguen mientras sus sufridos padres nos dejamos el sudor y los riñones en la cancha verdosa. Íbamos a ser 14, pero un inoportuno resfriado nos privó de la siempre estimada presencia de Eduardo, con lo cual acabamos siendo 13, correspondiendo los cambios al equipo blanco. De Tobías mejor no hablar, tantos meses preocupándonos de su salud, de su ansiada vuelta, para que al final aparezca vestido de blanco; el equipo coloreado ha tomado buena nota, "Roma no paga traidores"...

BLANCOS: Emilio Lora, Jose Galdón, Fernando, Luis, Tobías, Josema y Gabi.
COLOR: Dani, Álvaro, Pepedu, Roberto, Jucho y yo mismo (2).
CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010 : BLANCOS 2 – COLOR 1.
Jose Manuel.

lunes, 14 de septiembre de 2009

CRÓNICA 12.09.2009 (FE CIEGA EN LA VICTORIA)

RESULTADO: 11 – 10 (VICTORIA COLOR)
CRÓNICA: aunque el resultado final parezca apurado, lo cierto es que los últimos minutos fueron claramente coloreados. Pero empecemos por donde debemos, es decir, por el inicio del partido. Segunda sesión de esta temporada, ya con un número adecuado de jugadores para disputar un partido en condiciones que nos resarciera de la "decepción" de la semana anterior en la que sólo fuimos 9 luchadores de la pelota los que nos presentamos. El equipo blanco ha "fichado" bien este verano y lo entrecomillo porque el "captado" por los blanquecinos siempre ha oscilado entre el blanco y el color; me refiero a mi estimado hermano Javi, letal la semana pasada con la camiseta blanca y en este partido también lo estaba siendo, aunque esta vez los coloreados no nos dejamos dar el tiro de gracia. La rapidez de Javi sumada a las combinaciones con el resto de su equipo, bien plantado en el campo y en ningún momento desconcentrado por los cambios, supuso ir por delante en el marcador desde el principio. Eduardo también aparecía aunque algo menos, su espléndida puesta en forma veraniega aun requiere mayor toque de balón que es donde reside su acierto goleador, conforme avance la temporada irá mejorando. En fin, alabanzas aparte al equipo blanco, lo cierto es que los coloreados aguantamos bien, íbamos por detrás en el marcador pero ahí seguíamos, a pesar de que conformábamos un bloque novedoso, con jugadores que no estamos acostumbrados a jugar juntos. Eso sí, teníamos rapidez también y algunos goles fueron consecuencia de buenas triangulaciones. La primera parte acabó con un 6-5 que preludiaba una disputada segunda parte; por cierto, a pesar de lo que digan las malas lenguas, el que esto suscribe no prorrogó ni un segundo el tiempo de estancia de Eduardo en la portería, el quinto gol coloreado llegó in extremis pero dentro del tiempo. Ahora que me acuerdo, impresionantes dos tirazos coloreados (uno de Robert y otro mío) que dieron cada uno en la cruceta de la portería blanca con un intervalo de 20 segundos, para que luego digáis que Eduardo no es buen portero...Bueno, a lo que íbamos, segunda parte con 40 minutos por delante que comenzó con rapidez por ambos bandos pero el primero que marcó fue el equipo de color que logró el empate merced a un gol que Emilio aun está buscando por donde entró (justo entre su cabeza y la esquina superior derecha de la portería, era el único hueco que había). 6-6, todo como al principio, los blancos arrearon otra vez y Javi volvía a machacar la portería contraria con un 8-6 que empezaba a antojarse como inicio de una nueva derrota coloreada. Pero no, no se repetiría lo de la semana anterior, nada de una nueva goleada sonrojante ni siquiera parecida; el equipo de color se rehizo, su fe en la victoria no se resquebrajó, sus magníficos jugadores empezaron a demostrar su valía y coraje, los pases y la velocidad empezaron a tener sentido y una verticalidad mucho mayor, el equipo blanco empezó a dar muestras de agotamiento (en su favor hemos de citar que no tenían cambios) y esa nueva forma de encarar el partido dio paso a un espléndido marcador parcial de 5-0 a favor de los coloreados. 11-8 a falta de pocos minutos para el final, un esfuerzo final titánico de los blancos se tradujo en el 11-10 (uno de los goles fue una auténtica carambola de los propios jugadores de color que acabó con el balón dentro de su propia porteria) pero no había tiempo para más, algún jugador blanco incluso pedía el tiempo...en definitiva, disputado y equilibrado partido, en el que todos dimos lo mejor que teníamos, todo apunta a que esta temporada la competencia entre colorines y blanqueados va a ser emocionante.
INCIDENCIAS: Partido jugado en Ifni, el siguiente ya se disputará en el Blanco White. Calorcillo, no excesivo, no se convirtió en una losa para jugar como en otras ocasiones. Esta vez éramos 13, con lo cual hubo cambios en el equipo de color. Los niños aun no han aparecido, ya tocará.
BLANCOS: Emilio Lora, Jose Galdón, Fernando, Javi, Eduardo y Gabi (nuevo, amigo de Jose G., al final no podía con su alma aunque se comportó y demostró maneras...).
COLOR: Dani, Álvaro, Totem, Pepedu, Roge, Roberto y yo mismo (2).
CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010 : BLANCOS 1 – COLOR 1.
Jose Manuel.

lunes, 7 de septiembre de 2009

CRÓNICA 05.09.2009 (ENTRENAMIENTO EN IFNI)

RESULTADO: 18 – 8 (VICTORIA BLANCA)

CRÓNICA: Ha habido dudas acerca de considerar o no lo ocurrido el sábado en Ifni como el primer partido de la temporada o sólo un primer acercamiento a la temporada 2009-2010. Más allá de lo abultado del resultado y de lo poco motivante que resulta jugar 4 contra 4, no deja de ser un partido de fútbol, aunque a veces adquiriese el tinte de una pachanguita de pretemporada. No siempre fue así ya que hasta el primer tiempo los dos equipos permanecimos igualados, con alternancias en el marcador y sin un claro dominador, sin embargo durante el segundo tiempo la superioridad blanca, en el juego y en el marcador, fue creciendo y con ella la desmoralización del equipo de color que veía cómo la diferencia en el marcador aumentaba sin que el esfuerzo realizado para enjugarla diese sus frutos.
Supongo que la posibilidad de hacer un cambio en el equipo blanco, muy de agradecer a principio de temporada y sobre todo siendo sólo 4 contra 4, fue decisivo en el devenir del partido; también creo que los blancos supimos interpretar mejor, si se me permite la expresión, las reglas del partido, es decir la imposibilidad de disparar a puerta más allá de la línea continua que delimita el área y jugar con portero y delantero, a la vieja usanza infantil. Defendimos muy atrás, sobre la misma línea continua, dejando que dominaran más allá de esta línea, pero cerrándoles bien en cuanto entraban en zona de peligro para evitar darles oportunidades. A mí me dio la sensación de que el equipo de color defendía más abierto, con lo que nos permitía crear más ocasiones, aparte de que quizás estuvimos más certeros a la hora de rematar a puerta, el que esto suscribe, sin ánimo de fardar, metió 10 de los 18 goles y es que entraba casi todo lo que tocaba, lo que da indicios de la falta de seriedad defensiva del equipo coloreado. Son cosas del inicio de temporada.

INCIDENCIAS: Partido jugado en Ifni, al estar aún cerrado el B. W., con calor y con la presencia de 9 jugadores. Destacar la incorporación de Emilio Márquez quien, después de llevar más de dos años sin tocar bola, cuajó un destacable partido en defensa y en ataque con algún que otro gol de mérito.

BLANCOS: Emilio Lora, Jose Galdón, Fernando, Emilio Márquez, Yo mismo.
COLOR: Dani, Jose (4), Manolo y Pepedu.

CÓMPUTO TEMPORADA 2009-2010 : BLANCOS 1 – COLOR 0

miércoles, 1 de julio de 2009

CIERRE TEMPORADA 2008-2009

Creo que ha llegado el momento de echar el cierre a la temporada 2008-2009. Esta semana no se ha lanzado convocatoria alguna dado que la anterior ya fue imposible organizar el partido por falta de jugadores (sólo éramos 5 los disponibles). Sólo me queda desearos a todos unas buenas vacaciones y que en septiembre volvamos todos con energías renovadas a seguir pisando nuestro césped playero, que allí estará esperándonos para volver a ser nuevamente testigo de nuestras carreras, sudores, voces, lesiones, goles, fallos y demás lances del juego, pero siempre con el buen humor y ganas que nos caracteriza a todos los que compartimos esos momentos irrepetibles. Un abrazo para todos (sin pasarnos) y ya recibiréis el aviso para comenzar una nueva e ilusionante temporada 2009-2010.
Jose Manuel.
PD. He cambiado la clave de acceso dado que preveo que el blog se usará poco este verano y para evitar posibles modificaciones de los contenidos del blog por terceros. De todos modos, si deseáis colgar algo, me lo comentáis y os mando la clave "ipso facto".

lunes, 22 de junio de 2009

CRÓNICA 20.06.2009 (TODOS SUDAMOS LA CAMISETA)

RESULTADO: 10-7 (VICTORIA EQUIPO COLOR)

CRÓNICA: Nada que reprochar a la victoria del equipo de color y nada que reprochar a los 12 jugadores que nos dimos cita el sábado 20 en la caldera del B. W. Antes de empezar ya había algunos jugadores que en paciente espera, y siempre esperan los mismos, se cobijaban bajo la exigua sombra que ofrecía el murete oeste del campo, algunos sin camiseta otros mascullando palabras del tipo “vaya caló que vamos a pasar”.
A pesar de que el calor invita normalmente a jugar más reposado y a no hacer grandes alardes de velocidad, el partido comenzó rápido, en gran medida por el impulso que le daba Álvaro quien se bastó el solo para desquiciar un poco a la defensa blanca que en poco tiempo encajaba 2 goles y pudieron haber sido más pero al equipo de color le falló un poco la puntería. Repuestos de la inicial sorpresa los blancos nos asentamos mejor en el campo y pudimos empatar el partido a 2. De nuevo volvió el desequilibrio al marcador merced a tres goles del equipo coloreado situándose el marcador en un 5 a 2 que los blancos logramos de nuevo igualar con goles por la escuadra de Jose (2) y Eduardo. Goles muy bonitos y oportunos que metieron rápidamente en el partido al equipo blanco, llegándose en poco tiempo al empate a 6.

Todo esto sucedía bajo un sol de justicia y una temperatura que invitaba más a tirarse a la piscina olímpica del B. W., que en esa mañana estaban llenando de agua fresquita y clara, que a batirse el cobre en pos del triunfo, así que el empate se adivinaba en el horizonte, sin embargo el partido se rompió en tres acciones puntuales y muy seguidas: indecisión de la defensa blanca a la que Pepedu, que no da un balón por perdido, roba la cartera, un gol en propia meta del equipo blanco y un tiro lejano del equipo de color al que nuestro portero, despistado por la cercana presencia del sempiterno Pepedu, sólo puede mirar cómo se mete el balón tranquilamente en la portería. Tres goles que supusieron la sentencia al encuentro ya que, aunque lo intentamos, no pudimos remontar esa diferencia de goles. 9 a 3 creo que fue el resultado final de un encuentro protagonizado por el calor y donde, sin lugar a dudas, todos sudamos la camiseta.

INCIDENCIAS: No quiero abundar en el calor que hizo, simplemente añadir que se hicieron varias paradas a lo largo del partido para beber agua en la fuente y, sobre todo, destacar que se estrenó como jugador en nuestros partidos sabatinos, vaya día para hacerlo, Alberto, concuñado de Jucho. Esperamos verlo en más ocasiones por el B. W. Precisamente el susodicho Jucho protagonizó la lesión de la jornada con una contractura a la altura de las cervicales que le obligó a dejar el partido aunque no la banda del B. W. desde donde animó y siguió dando sabios consejos a los integrantes de su equipo contribuyendo, sin lugar a dudas, a la victoria coloreada. Recupérate pronto Jucho, ¡te necesitamos!
JUGADORES BLANCOS: Emilio, Jose Manuel (3), Eduardo, Fernando, Alberto y yo mismo.
JUGADORES COLOR: Roberto, Dani,, Pepedu, Álvaro, Jucho y Tótem (por lo visto es así y no Tote).

CÓMPUTO TEMPORADA 2008-2009: 16 VICTORIAS COLOR, 12 VICTORIAS BLANCAS, 4 EMPATES.

lunes, 8 de junio de 2009

INFORME SOBRE PRÓXIMOS PARTIDOS Y NUEVA TEMPORADA EN B.W.

- El día 13 de junio estará cerrado el BW, así que no se puede jugar allí. No obstante, en un pequeño sondeo realizado tras terminar el partido el sábado, la mayoría no podía jugar ese día 13, en mitad del puente del Corpus, así que NO habrá convocatoria (habría que buscar también otro campo y se antoja dificultoso).

- El día 20 de junio en principio SÍ estará abierto el BW, así que se efectuará una convocatoria normal. Para el día 27 de junio el encargado tenía sus dudas, así que ya nos dirán cuando vayamos el día 20. En caso de que estuviera cerrado y se previera que fuéramos suficientes, pues habrá que buscar una pista alternativa (Ifni, Hytasa).

- Reserva para la temporada 2009-2010. El sábado día 6 de junio rellené la solicitud con los datos que me indicó Jose G. e hice entrega de la misma en las oficinas de BW. En principio, salvo que aparezcan impedimentos desconocidos (como algún solicitante que se nos haya adelantado, que no creo) o que cambien criterios en la Diputación de Sevilla, no debemos tener problema alguno para seguir disponiendo de la pista la temporada que viene. Deseemos que sea así, porque mejores condiciones no obtendríamos en ningún otro sitio. También procedí con el encargado a repasar si había algún pago pendiente por el uso de la pista y constatamos que estamos al día, como debía ser.


Jose Manuel.

CRÓNICA 06.06.2009 (EL COLOR SE LLEVA ESTA TEMPORADA)


RESULTADO: 11-9 (VICTORIA EQUIPO COLOR)

CRÓNICA: jugando con el título de la crónica, salvo debacle y que logremos jugar tres partidos más de aquí al final de la temporada, el color se impone como opción triunfante para la temporada 2008-2009. Son tres victorias de ventaja y la diferencia se antoja insalvable. Pero dejémoslo, ese detalle al fin y al cabo no tiene mayor trascendencia, nos da para charlar un rato y aportar mayor tensión competitiva a los partidos dentro de un orden y límites. Lo único importante es que todos los que jugamos aportamos nuestro esfuerzo y lucha para hacer más atractivos los partidos y que sigamos queriendo, sábado tras sábado, ir al BW a dejarnos nuestro sudor y fuerzas y salir contentos tras el derroche de energía. Volvamos al partido del sábado pasado; el comienzo se puede catalogar como fulgurante, a los 30 segundos se adelantaba el equipo de color (quizás el gol más rápido de la temporada, como apuntaba Dani, cupiéndome el honor de marcarlo a mí mismo), pero es que el equipo blanco empató en el minuto uno. 1-1, no sé por qué, pero en ese momento me vino a la mente un partido de la temporada anterior, no había aun blog ni crónica, pero en aquel partido el resultado final fue 2-2, estuvimos más de hora y media y sólo marcamos dos goles por equipo y en éste, en un minuto, ya llevábamos uno cada uno; en fin, divagaciones mías aparte, el partido prometía. Y así fue, pero no como los blancos podían suponer; los jugadores de color se transformaron en auténticos “terminators”, robots, máquinas, llaméselos como se quiera, comandados por Pepedu en la portería (ligeramente lesionado) y el resto pasando, triangulando, buscando los huecos, acosando, persiguiendo el balón y las oportunidades y empezaron a caer los goles, de todas las facturas, hasta llegar a un espectacular 6-1 en el minuto 20. Un auténtico ciclón había barrido el BW, despeñando al equipo blanco, hundido en el marcador y en el ánimo. Parecía todo sentenciado, pero todos conocemos el carácter ciclotímico de nuestros equipos, el trastorno bipolar que nos aqueja a veces, capaces de arrasar en 20 minutos y de ser demolidos en los 20 siguientes. Y los que se vinieron arriba, haciendo de tripas corazón, echándole ganas e intentado mejorar su maltrecha imagen fueron los blancos; de ese modo empezó la remontada blanca, conectada con cierto relajamiento coloreado y algunas dosis de suerte en determinados remates. Igual que no era normal la goleada inicial, tampoco lo fue ese navegar hacia arriba de tintes épicos que efectuaron los blancos, hasta llegar a un empate a 6. Ambos equipos remataron también en varias ocasiones a los postes (espectacular un remate de Luis en carrera, un derechazo tremendo que casi dobla el poste) y hubiera sido un bonito partido para retransmitir por la televisión, mejor que muchos otros que nos tragamos. En fin, los coloreados marcaron un gol más pero que fue neutralizado por los blancos, de modo que se llegó al descanso con un empate a 7 que dejaba todo en suspenso.

La segunda parte empezó, teníamos 35 minutos por delante, en el equipo blanco ya no había cambios porque Miguel Ángel tuvo que marcharse, así que éramos 10 machotes, en un partido no apto para nenazas, dispuestos a remachar el resultado y a rematar al contrario. Veinte minutos estuvimos sin marcar un solo gol hasta que los blancos se adelantaron con su octavo gol, se aventuraba un resultado muy igualado y una lucha sin cuartel hasta el final. Pero los coloreados dejaron de fallar las oportunidades que estaban teniendo, volvieron a conectar entre ellos, su juego robótico y sin concesiones afloró de nuevo sobre el césped artificial y en los siguientes 10 minutos liquidaron el envite, terminaron el partido. Un trallazo de Dani, un cabezazo mío, otro misil de Roberto y un último remate cruzado nuevamente de Dani supusieron 4 goles que cayeron como una losa sobre el equipo blanco. De ahí al final un gol de los blancos (cabezazo de Iván, creo recordar) acortó la diferencia en el marcador, pero ya estaba todo casi hecho y el 11-9 se afianzó como resultado final.

En definitiva, por no extenderme más, trepidante y apasionante partido el disputado el sábado pasado en nuestro feudo habitual, de los que hacen afición. Aunque la victoria cayera del lado coloreado, eso no quita importancia al enorme trabajo desarrollado por el equipo blanco en los 95 minutos jugados y a la calidad demostrada por todos los presentes, lesionados incluidos (Pepedu al principio y Luis en la segunda parte).

INCIDENCIAS: estupendo día para jugar, nublado pero con temperatura excelente, algunas gotas casi inapreciables al principio. Corrección exquisita por ambos equipos, apenas se pitaron faltas y sin discusión alguna, así da gusto. Dos niños en los aledaños (Miguel y Jose Manuel) con los que eché un partidillo posterior al nuestro, ni os cuento lo cansado que acabé la mañana del sábado. Cambios en el equipo blanco al ser 6, aunque ya se ha reseñado que en la segunda parte no fueron necesarios. Como ya se ha dicho, Pepedu, nuestro hombre de goma, se lesionó ligeramente al principio y estuvo de portero toda la primera parte, en la segunda ya se incorporó como jugador de campo. Luis sí se lesionó en la segunda parte y estuvo de portero, con el esfuerzo que eso le supuso, siempre de agradecer por los demás.

JUGADORES BLANCOS: Emilio, Joaquín “Guti”, Miguel Ángel, Luis, Eduardo e Iván (amigo de Miguel Ángel).

JUGADORES COLOR: Roberto, Dani, Pepedu, Álvaro y yo mismo (JM-4).

CÓMPUTO TEMPORADA 2008-2009: 15 VICTORIAS COLOR, 12 VICTORIAS BLANCAS, 4 EMPATES.

Jose Manuel.