RESULTADO: 11-7 (VICTORIA COLOR)CRÓNICA: bonito partido el disputado el sábado pasado entre el equipo blanco y el multicolor (no coincidíamos ni uno en los colores, éramos una banda auténtica) bajo un ambiente cambiante (tan pronto lloviznaba como asomaban unos tímidos rayos solares). Doce tíos reunidos para partirnos el pecho por nuestro equipo correspondiente, sin tibiezas, dándolo todo y dispuestos a dejarnos la piel en el encuentro. Esta frase es literal porque vaya patada que le di a Joaquín sin querer "of course", mis disculpas inmediatas no alivian el dolor de su espinilla, fruto de nuestra tensión máxima durante el encuentro. Espero que el cardenal no haya ido a más, son los "lances" del juego, como decía el bueno del afectado, aunque a mí me gusta darle al balón siempre y no a las piernas de los demás, creo que no soy leñero precisamente.
A lo que vamos, encuentro que se pronosticaba como igualado y así comenzó, con un equipo blanco bien situado que a los 3 minutos ya ganaba. Este golito se lo perdió Pepedu que, nada más llegar, efectuó una impresionante carrera conocida antiguamente como la del "galgo Lucas" (expresión familiar con que se da a entender que alguno falta en la ocasión menos propicia para fallar) pero no hacia la portería contraria sino directamente camino de un lugar más relajante, el ansia por venir al partido no le dejó tiempo para otros menesteres en su casa. El caso es que volvió a tiempo de ver el inicio del festival Manolo, auténtico ídolo de este partido,
martillo pilón del equipo blanco, hasta 5 veces metió la pelotita dentro de la portería blanca durante el partido, un auténtico portento desatado en el BW. Con los goles de Manolo y la contribución del resto del equipo coloreado nos adelantamos en el marcador, merced a un despliegue de juego por bandas y con pases al hueco bien aprovechados; Pepedu, más ligero, defendía su parcela mostrando sus habilidades innatas, Albert imponía su ley, Fernando cortaba y apoyaba los ataques marcando hasta algún gol, Julio con su izquierda cerrada se recreaba en los regates y pases, Manolo ya lo he comentado y yo, pues bueno, a lo que suelo jugar, arriba y abajo, incansable (ja ja ja, dejadme que me lo crea, me hace "ilu"). Los blancos también jugaban, claro, y cuando se acercaban Álvaro, Eduardo y Emilio daban miedo, pero logramos contenerlos y llegar al descanso con un 5-3, creo recordar.
Tras el descanso, 36 minutos por delante para finiquitar el partido. Y vaya si lo liquidamos, entre todos los multicoloreados pusimos el 9-4 en el marcador, basado en un juego rápido, una defensa incólume y una certera puntería que hicieron que ese tanteo se antojara cuasi definitivo, inalcanzable para los blancos. Pero éstos últimos son constantes en su tarea, no se arredraron y acometieron la tarea de intentar dar la vuelta a ese marcador y, con todas sus fuerzas y habilidades, se dedicaron a ello.
Se aproximaron hasta el 9-7, hasta Andy dio un pase de gol y casi marca uno de cabeza, nos metieron algo de miedo en el cuerpo (algún coloreado hasta daba el partido por perdido, hombre de poca fe) pero ahí se acabó el impulso ofensivo blanco, se agostó como la hierba en verano, como el agua en el desierto, desapareció y dio paso a un par de goles coloreados que dejaron el tanteador en el 11-7 definitivo.
Por último, inserto un video dedicado a Emilio, cuya tensión competitiva se traduce en esa indignación que le entra (unas veces con razón, otras sin ella) durante los partidos, entrando en un trance durante el que emite sonidos mezcla de arameo, niña del exorcista y cacerolo con un megáfono. Y eso que fuera del campo es un cacho de pan. De todosmodos, Emilio, tal y como hablamos en el descanso y por la forma que tuviste de afrontar el espinoso "tema" planteado previamente al partido (conmigo no van los ultimatum ni las presiones, menos de recién llegados, eso ya te lo dije), me comprometo a que el próximo día se solucionará si vuelve a plantearse, tal y como te comenté.
INCIDENCIAS: esa clasificación de jugadores, qué gusto da verla. De niños sólo estuvo Ariadna,
aguantó el chaparrón y debió aburrirse un poco, qué distinto es cuando están todos nuestros vástagos correteando por los aledaños del campo. Todo bien, creo que ningún lesionado, cerveza en Viña muy tranquilita. A las 12 aparecieron nuestros "amigos" que acompañaron a Aníbal en el cruce de los Alpes, Carrasquilla al frente, nuevamente nos invitaron a sumarnos a su particular cruzada contra el tiempo, les dimos las gracias pero declinamos la amable invitación, tras 100 minutos no estábamos para mucho más.
JUGADORES COLOREADOS: Manolo Lora, Pepedu, Julio (amigo Manolo), Albert, Fernando y yo mismo (JM-1).
JUGADORES BLANCOS: Álvaro, Andy (from Indiana), Josema, Emilio Lora, Joaquín "Guti" y Eduardo.
CÓMPUTO TEMPORADA 2010-2011: 3 VICTORIAS COLOREADAS, un empate, 2 VICTORIAS BLANCAS.
Jose Manuel.
















Han pasado ya dos semanas del partido, pero aun recuerdo que el equipo coloreado, pese a su inferioridad numérica, apabulló al equipo blanco, marcándole un 3-0, rápido, con estilo y mostrando sus mejores habilidades. Poco a poco, todos fuimos tomando la medida al campo, más grande que el habitual, y los blancos se asentaron y comenzaron a tener sus oportunidades. Javi se llevó un golpe que lo dejo cuasi KO, sangrando por la nariz, teniendo que taponarse ambos agujeros; aun así, hecho de otra pasta, como buen ciclista y deportista, siguió en el campo, luchando como el resto. El caso es que llegamos a las 13:00 horas e íbamos ganando los coloreados 4-3, el encargado de la pista no nos avisó (como siempre, empezamos tarde 15 minutos, lo nuestro no tiene nombre, el hombre nos dio 10 minutillos de propina) y el equipo blanco, haciendo un buen trabajo, logró perforar la portería coloreada un par de veces dando la vuelta al marcador, llegando al 5-4 definitivo. Terminamos y empezamos a beber agua, sudábamos como si estuviéramos en una sauna finlandensa, más aun que cuando jugamos al aire libre abrasador (yo creo que alguno debió tener visiones como la de la foto, pero no, el único que estaba por allí era el encargado)...




Desde que Marruecos obtuvo la independencia en 1956, reclamó el territorio en diversas ocasiones. A finales de 1957 se produjeron graves incidentes fronterizos (principio de la Guerra de Ifni), siendo las guarniciones de Ifni atacadas por tropas irregulares lideradas por nacionalistas marroquíes del partido Istiqlal y apoyadas tácitamente por el rey, autodenominadas Ejército de Liberación Marroquí. El Ejército español se retiró de la mayor parte del territorio con el propósito de establecer una línea defensiva que fuera limitada, cercana a la capital, Sidi Ifni, fácil de defender e impenetrable. El ELN se limitó a tomar el control de ese territorio abandonado. Si bien esta guerra no fue nunca formalmente declarada ni finalizada, España y Marruecos firmaron el 1 de abril de 1958 los acuerdos de Angra de Cintra, por los que se cedía Cabo Juby a Marruecos, en cumplimiento de los acuerdos de independencia de Marruecos en 1956. Sin embargo, el territorio perdido en Ifni no fue recuperado, pasando de hecho a Marruecos; las posiciones militares de la línea defensiva española constituyeron la frontera hasta el mismo momento de la retrocesión de Ifni a Marruecos en 1969. La administración de España sobre el territorio de Ifni era efectiva sólo en las inmediaciones de la capital, Sidi Ifni. Durante los siguientes años, España comenzó conversaciones con Marruecos que desembocaron, a comienzos de 1969, en el acuerdo de retrocesión del territorio a Marruecos, arriándose la bandera española por última vez en Sidi Ifni el 30 de junio de 1969.
Tras este paréntesis informativo, volvamos a lo nuestro. Un grupo de irreductibles futboleros nos dimos cita en un lugar que, por temperatura y bochorno, bien podía haber estado en el mismísimo y desértico IFNI (el nombre coincidía). Como dos auténticas kábilas, la blanca y la coloreada, la almorávid y la almohade, nos dispusimos a luchar por lograr una victoria que pusiera la temporada a nuestros pies. Auténticos titanes, 11, todos sin excepción, hollamos la ardiente pista de IFNI sin amilanarnos ni retroceder ante la tarea que teníamos por delante, jugar al fútbol y sobrevivir sin desfallecer, metiendo además goles para nuestro equipo.
Y allí estaba yo de portero, defendiendo el "honor" coloreado ante el acoso blanqueado, con una responsabilidad que la casualidad había puesto en mis manos. Eran sólo 4 minutos pero ¡vaya 4 minutos que me tocaron!. Emilio machacó el poste (al menos me había colocado bien y sólo le quedaba ese sitio para tirar) y mis compañeros colorines no acertaban con la portería contraria, con lo cual fueron 4 minutos desbocados muy peligrosos para ambos conjuntos. Pero se acabó el tiempo y el partido, un honroso empate para ambos que todos aceptamos de buen grado y que celebramos continuando con nuestro particular y sanísimo botellón de agua (la cerveza llegaría más tarde, que no nos hemos vuelto tan mariposones). Saludos para todos/as.

Sin embargo, nada de achantarnos, el saber estar y la fuerza nos acompañaron. Distribución de equipos y
El que esto escribe suplió los cabezazos previos infructuosos de los habituales en estas lides de la familia Baca (Javi, Luis) y remató con un buen cabezazo un saque de esquina, había que salvar el honor familiar. 6-6, buen comienzo. Uno de los chavales (camiseta sin mangas) machacó a Roberto, qué pesaditos estaban, otra vez 7-6. Pero ahí se acabó el equipo blanco, no volvió a marcar más, los coloreados hicimos un trabajo infernal en defensa y sencillamente primoroso en ataque. Los mayorcetes contraatacamos con todo nuevamente y empezamos a trenzar jugadas que acababan con posiciones buenas para marcar, algún poste espectacular (también Fernando largó un trallazo impresionante al larguero) y goles que iban cayendo (Luis consiguió su doblete, yo también, creo que Javi y Dani marcaron nuevamente o Manolo o Roberto o Joaquín Torreblanca, da igual, todos jugaron espectacularmente en esta segunda parte). El lado oscuro de la fuerza no nos llevó a la destrucción sino a la victoria ante un equipo blanco muy combativo al que quizá faltó algo de cohesión e incluso algunas fuerzas al final del partido, meritorio en este sentido el esfuerzo físico de Fran. Vamos a seguir dando guerra para rato...porque creo que todos somos verdaderamente galácticos y tanto blancos como coloreados lo demostramos en esta mañana atípica del mes de junio.
Partido terminado sin lesiones aparentes. Emilio Lora no pudo venir por encontrarse chungo; igual flexionó mucho por la noche. Cambios coloreados; algún chavalín blanco echaba en falta esos cambios para ellos, estos muchachetes de hoy en día...

5-3. Jugada personal de Eduardo, que se escapa velozmente y a pesar de la tenaz oposición coloreada marca de un disparo cruzado. Buen gol.

Otros 45 minutos para dilucidar quién sería el más fuerte en este partido. El equipo coloreado dio, en apenas 10 minutos, un tremendo golpe sobre la cancha, con un fulgurante parcial de 4 a 0, que dejó el marcador en un brillante 8-2; a base de jugadas rapidísimas, de pases certeros y con una efectividad sin igual, batió al equipo blanco en todos los ámbitos. Emilio, mezclando arameo con otras palabras típicas de la niña del exorcista, daba muestras de desesperación ante la avalancha terrorífica que parecía haber acabado con sus posibilidades de conseguir algo en este partido.
Pero quedaba más de media hora de partido y los blancos no son cualquiera, ya lo sabemos. Fernando, espoleado por las palabras de Emilio, marcó un par de veces y el propio Emilio también lo hizo por duplicado, con lo cual se llegó a un 8-6 muy peligroso para los intereses coloreados. Roberto, con una jugada sensacional, sumó el 9-6 al cual respondieron nuevamente los blancos (9-7). Esta vez me tocó a mí mantener la distancia en el marcador con un nuevo gol (por cierto, espectacular mi trallazo, dejadme que me lo crea) pero los blancos, con empuje y frenesí, marcaron nuevamente (10-8). Y aquí creo que vino la clave del partido, aparte de un poste que repelió un buen tiro de Álvaro; buena combinación blanca, portero coloreado sobrepasado y portería vacía y Álvaro se permite la frivolité de querer marcar de tacón, saliendo el balón fuera (si hubiera entrado, bonito; saliendo fuera, desastre). Ese posible gol hubiera metido muchísima presión a los jugadores coloreados, pero no lo fue y no estamos para analizar futuribles. A partir de ahí, el equipo de color, que no se había descompuesto en ningún momento, asumió de nuevo el mando en el marcador y sumó poco a poco más goles hasta llegar el 13-8 final.
Sólo Ariadna estuvo presente en representación del resto de niños, espectacular su aguante y la nula lata que da; en el próximo sí se prevén más niños. Hablé con el encargado, aun no tienen las solicitudes para reservar la próxima temporada, el próximo sábado recordádmelo para insistir de nuevo en la materia. El ventolín de Albert no lo consideramos dopaje aunque alguno hubo que pidió que “rulara” el inhalador, pensaría que se trataba de otra cosa. Poco más que añadir, creo que mejor así.