jueves, 24 de noviembre de 2011

CRÓNICA 12.11.2011 ("LECCIÓN DE FÚTBOL")

RESULTADO: 10-7 (VICTORIA BLANCA)
CRÓNICA: nuevo encuentro en nuestro mítico estadio BW, creo que hemos vivido en él partidos seguramente más espectaculares que los jugados en el estadio que aparece en la foto, conocido por resonar en las radios durante las tardes de fútbol domingueras más que por los grandes partidos que puedan haberse disputado en él. Gracias a eso, oyendo o viendo ese nombre todos sabemos de que equipo y ciudad se tratan. Lo que seguramente no sabéis es que la plaza de toros se llama igual y están uno al lado de la otra. A lo que vamos, de vez en cuando hay que reconocer las verdades y los blancos nos dieron un repaso futbolístico espectacular, sin paliativos. En una primera parte coloreada desastrosa, los blanqueados nos dieron para el pelo, nos endosaron un 5-0 brutal, apoteósico para ellos, "die sunk" para nosotros. Un error tras otro de la zaga coloreada fueron aprovechados por los blancos, muy bien situados con la defensa adelantada y presionando arriba a la salida del balón, cual Milán redivivo de finales de los 80 y principios de los 90. Álvaro, Eduardo y Javi (reincorporado y marcando 2 goles, uno de ellos de cabeza, como no) se convirtieron en un tridente letal, auténtica pesadilla para los coloreados. Luis y los Emilios eran valladares inconmensurables, no había "huevos" para superarlos. Mi caso con Emilio Márquez es particular; desde los albores del grupo fútbol, tiempo ya inmemorial, recuerdo sus luengas piernas cual ave zancuda impidiendo mis progresos hacia la portería contraria. Esa particular pesadilla, recurrente, de la que había creído librarme, renace cada vez que se reincorpora aunque sea de tarde en tarde. En este partido sólo una vez logré superarlo y eso que yo juego muchísimo y él apenas lo hace, pero cuando alguien te coge la medida no puedes zafarte de semejante obstáculo y es verlo y ufff... resoplar pensando como evitarlo. ¿Y qué puedo decir de Fernando? Defensa, delantero, todo lo hizo bien en este partido, no sé ni cuantos goles marcó, creo que en la 2ª parte, salvo uno de Álvaro, el resto fueron suyos.
En definitiva, primera parte ejemplo blanco de compromiso y colocación. Tras ese 5-0 por fin marcamos los coloreados un gol pero vino Javi a estropearlo con su clásico gol de cabeza, 6-1. Antes del descanso nuevo gol coloreado, menos mal, fruto del acoso y derribo al que sometimos al equipo blanco aunque con más ganas que cabeza ya que las posiciones de tiro nunca eran buenas, no combinábamos nada bien. En fin, ese 6-2 nos daba cierta "vidilla" para los 35 minutos de la segunda parte.
Los coloreados acabamos cariacontecidos preguntándonos "¿Dónde está Dios que permite estos desastres?, ¿Cómo nos puede abandonar ante este trance?". En Murcia encontré la respuesta y la explicación, por fin vi la luz y comprendí por qué todo este mundo se encamina al abismo, a las profundidades abisales (perdona Jucho por la medio blasfemia). Tras esa visión me he vuelto ateo, agnóstico, apostaté de inmediato, renegué de todo, qué espanto...
 
2ª parte, los coloreados nos conjuramos, "¡A por ellos!, ¡Podemos, podemos! ¡SÍÍÍÍÍ!". Renacimos, vimos una puerta abierta para remontar, un puente que nos podía conducir a la victoria. Imbuidos de este espíritu me tocó partirme la cara con la defensa blanca, luché, robé un balón y marqué tras regatear al portero, 6-3. Otro gol coloreado se sumó al anterior, 6-4. Emilio Lora tronaba, rugía, no era un hombre, fulminaba a sus camaradas blanquecinos conminándoles a un mayor rigor defensivo. Los coloreados tuvimos dos oportunidades de oro para empatar, de las que no se fallan, los tiros salieron fuera por muy poco, los minutos 15 a 20 de la segunda parte fueron un auténtico festival coloreado, demostrando el compromiso y la fuerza de voluntad.
 
Sin embargo, caímos. Nuevo error, enésimo en la zaga coloreada, Álvaro lo aprovecha, roba el balón, encara al portero (que era yo mismo) y me bate, 7-4. Como luego rememoraba Manolo, ahí se acabó el partido. Tanto error ante un enemigo temible se paga y bien caro como nos pasó a nosotros. A partir de ahí hubo un intercambio de goles hasta llegar al 10-7 final en un partido ya sentenciado. A los coloreados sólo nos queda encomendarnos a la divinidad para que esto no se vuelva a repetir aunque haya que visitar de rodillas alguna Catedral pero como la pintada tenga razón, "aviados" vamos.
 
Destaco del partido la excelente defensa blanca, su contraataque brutal "sin hacer prisioneros" y las ganas que, a pesar de todo, le echamos los coloreados para intentar remontar un partido que se había vuelto desde muy pronto misión imposible. En lo particular me quedo con una carrera mediada la segunda parte que me eché con Álvaro persiguiéndole mientras él se encaminaba hacia la portería coloreada con el balón, logrando darle a la pelota y evitar la ocasión (20 años de diferencia nos contemplan).
 
En fin, auténtica crucifixión coloreada.

INCIDENCIAS: tiempo nublado aunque luego picaba el sol. No llovió, en Murcia tampoco suele hacerlo, por eso cuelgan estas cosas en los balcones del Ayuntamiento. Buena gente los murcianos, la frase "murcianos y demás gente de mal vivir" no les hace justicia, menudo sambenito. Los niños habituales (Miguel, Javi, Jose Manuel, los de Albert). Jugamos un partidito con ellos y ni ese gané, 10-4 para Jose Manuel, Miguel y tito Javi. Mucha gente en la Viña aunque esta parte de la crónica prefiero contarlo en otro sitio por desgraciadas circunstancias.
EQUIPO BLANCO: Eduardo, Javi, Álvaro, Fernando, Luis, Emilio Lora, Emilio Márquez.
EQUIPO COLOREADO: Manolo, Pepedu, Albert, Julio, JM Fdez. y yo mismo (JM-1).
CÓMPUTO TEMPORADA 2011-2012: 4 VICTORIAS COLOR, 3 VICTORIAS BLANCAS, 2 EMPATES.
Jose Manuel

viernes, 11 de noviembre de 2011

CRÓNICA 05.11.2011 ("SER UN VENCEDOR MORAL")


RESULTADO: 7-7 (EMPATE IN EXTREMIS CON POLÉMICA)
CRÓNICA: la verdad es que hace casi una semana que jugamos este partido, en el momento que escribo esto es viernes por la tarde, no he podido antes. Lo malo es que recuerdo poco, ha sido una semana demasiado intensa en lo laboral y me ha exprimido el cerebro más de lo que yo quisiera. Seré, por tanto, breve. Los coloreados aprovechamos que éramos uno más y en poco más de 20 minutos le endosamos un 4-0 tremendo a los blancos. En ese momento se incorporó Jose Galdón como portero blanco y paró mucho, más de la cuenta, auténtico Busquets, como aquél que jugaba en el Barcelona, el que no se quitaba el chandal ni para para para ... dejémoslo. Los blancos comenzaron a recortar la ventaja y creo que la 1ª parte terminó con un 4-3 aun favorable para los coloreados. En la segunda parte por fin batimos a Jose G. (5-3) pero tras distintos contraataques frenéticos los blancos se adelantaron (6-5). También Álvaro tiró dos penalties, uno entró y el otro lo paró Fernando. Pintaba mal la cosa para los coloreados aunque, tras una excelente jugada de pase y toque, empatamos a 6. Como no podía ser de otro modo, poco antes del final los blancos volvieron a marcar un peligrosísimo 7-6 que dejaba todo casi listo. Pero hete aquí que en la última jugada, dentro del área blanca, suena el típico golpe de una zapatilla contra otra (Miguel Ángel patea a Emilio, sin querer evidentemente). Pero esa patada impide que Emilio pueda controlar el balón y pide penalty; discusiones sin fin, que si en otra fase del partido eso no se pita pero ahora como estamos en el final y perdiendo sí la pitamos, que sí que ha sido falta dentro del área y eso es penalty, etc. Eduardo se va del campo como si el partido ya no fuera con él y finalmente el balón se coloca en el punto de penalty; Emilio dice que no lo tira, Julio renuncia también y aparezco yo (que además estaba de portero) y me hago cargo del tema. Seguí el truco habitual; miré al portero, vi que tenía un poco flexionada su pierna derecha y lancé rasa a su lado izquierdo. El portero, o sea Jose G., fue para su derecha (la flexión de la pierna te indica que el portero se tirará hacia ese lado, es un acto casi reflejo) y la pelota entró fuerte por el otro lado. Gol, empate a 7, ni sacamos del centro siquiera. Tras el partido, Álvaro comentaba aquello de "somos los vencedores morales". Bueno, en los anales particulares del grupo fútbol constará como empate, ése fue el resultado final. Esa frase me recordó que, hace ya muchos años (1988 me parece, Álvaro supongo que había dejado los pañales hacía poco tiempo), un presidente del Real Madrid (Mendoza) se refería con esa misma expresión a la semifinal de la Copa de Europa en la que el Real Madrid empató en el Bernabeú a 1 con el PSV Eindhoven, quedando posteriormente empatados a cero en Holanda y, por tanto, el Real Madrid fuera de la final de aquel año. Como, según él, el Real Madrid había jugado mejor (y así fue, sobre todo en Holanda, con varios postes), era el vencedor moral de la Copa de Europa. En fin, soy madridista pero eso no era consuelo, más puntería era lo que debían haber tenido...
INCIDENCIAS: buen día, cerveza en Viña, niños habituales (no me acuerdo de nada). Bueno, sí, es verdad, Manolo Linde alias Pato para los colegas sacó distintos temas de conversación, uno de ellos era que actividad nos relajaba más. Recuerdo mirar el fuego mientras se consume, el agua calentita de la ducha, tumbarte a dormir en la playa tras tomarte dos cervezas, etc, etc. En fin, nos reímos un ratillo.
EQUIPO BLANCO: Eduardo, Álvaro, Jose Galdón, Dani Gómez, Antonio Morales, Miguel Ángel.
EQUIPO COLOREADO: Luis, Pepedu, Julio, Emilio Lora, Fernando, yo mismo (JM-1).
CÓMPUTO TEMPORADA 2011-2012: 4 VICTORIAS COLOR, 2 VICTORIAS BLANCAS, 2 EMPATES.
Jose Manuel

martes, 1 de noviembre de 2011

CRÓNICA 29.10.2011 ("A MÍ LA LEGIÓN")

RESULTADO: 8-5 (VICTORIA COLOREADA)
CRÓNICA: en la posguerra española se rodaron una serie de películas de temática bélica en las que se ensalzaba la valentía, el coraje, la hombría, la honorabilidad, el respeto, el cumplimiento de las normas y, sobre todo, el ser español, el espíritu patrio en contraposición con los pérfidos comunistas, masones, republicanos y demás calaña "destroza Españas". Tranquilos que no voy a profundizar en esa cruel época ni os voy a recomendar que veáis Raza, Harka o ¡A mí la Legión!. Yo las he visto y así os lo aconsejo, aunque nadie escarmienta por cabeza ajena. El título de ¡A mi la Legión! hace referencia al cuarto espíritu del Credo Legionario, la llamada que cualquier legionario debe atender para auxiliar a otro legionario que la proclame, con razón o sin ella. Mi hermano Javi y yo hemos bromeado a veces con ese grito de petición de ayuda, ¡A mí la Legión!; en esa película Alfredo Mayo lo grita en una situación de peligro (por supuesto en minoría, contra uno o dos no le hubiera hecho falta) y enseguida vienen dos o tres caballeros legionarios a echarle una mano. Otras veces hemos bromeado con Harka pero eso lo contaré otro día.

Bien, a lo que iba que me pierdo por los vericuetos de los recuerdos que empiezan a ser añejos, el partido de este sábado me recordó esa situación de peligro y ese grito de auxilio. Al ser impares y optar por jugar todos resulta que nos enfrentamos cinco blancos experimentados y veteranos contra seis aguerridos coloreados con una media de edad bastante más baja, cual legionarios y rifeños enzarzados en una cruel lucha no cruenta (bueno, sangre sí me salió de una pierna merced a una patadita recibida de un taimado rifeño -sin querer, por supuesto, fue un tal Manolo d'l Krim-). Los blancos optamos por una resistencia a ultranza, defendiendo nuestra portería con uñas y dientes y saliendo en cuanto teníamos oportunidad, apoyándonos en la defensa con ese grito silente "¡A mí la Legión!", de modo que tapábamos los huecos que dejábamos de modo rápido. Resistimos, ya lo creo, empezamos perdiendo pero hubo un momento en que nos colocamos 3-2 ganando y aguantamos el embate desatado de los coloreados. Tal era el ansia que por no dejar pasar un balón lo corté descaradamente con la mano en nuestra área, penalty que supuso el 3-3. Un gol churri supuso el 4-3 coloreado, un tiro fuerte de Jose Jaime casi me mete en la portería (la lástima es que a pesar de pararlo el balón entró, 5-3). Dimos nuevamente el do de pecho con un buen gol esquinado de Emilio, 5-4, pero otro gol coloreado dejó el marcador en un 6-4 al terminar la primera parte (60' de dura lucha). Lo cierto es que los coloreados nos habían rodeado y asediado continuamente, pasándose el balón entre ellos buscando las mejores posiciones de tiro, pero habíamos resistido honorablemente, la solidaridad blanquecina se tradujo en no recibir muchos goles y seguir "vivos" en el partido.

Para la segunda parte (35'), decidimos que Albert se sumara a las mermadas fuerzas blanqueadas, buscando con esa mayoría de jugadores darle la vuelta al marcador. Qué va, imposible, perdimos concentración y solidaridad (por supuesto, nada que achacar a Albert, todos dimos poco rendimiento), supongo que el sentirnos mayoría nos hizo relajarnos y no cogimos el tono al partido en toda la segunda parte, el cansancio de la primera parte también hizo mella. Ante el tridente mortal formado por Julio, JM Fdez y Jose Jaime, la aportación de un renacido Dani Gómez para el fútbol tras algunas temporadas en el dique seco y la experiencia de todo un profesional como Manolo no tuvimos nada que hacer, de hecho ellos metieron dos goles y nosotros solo uno, siendo el resultado final 8-5. En fin, bonito partido, con lucha a brazo partido en la primera parte y cansancio sobrevenido para los blancos en la segunda; "la juventud baila", como decía un programa de TV, y los coloreados lo hicieron en la segunda parte. Pero esto no quedará así, sorpresas vendrán, aquí nadie se rinde nunca y la edad no es un demérito.

INCIDENCIAS: otro buen día para jugar, campo perfecto tras la lluvia caída esta semana. Multitud de gente por el BW, incluso nos encontramos con "nuestra" pista hollada por pies ajenos y nos decían los okupas que "demostráramos" que la teníamos reservada, "os estáis equivocando", creo recordar que les dijimos. Por supuesto, se largaron de allí en cuanto se "desfizo" el entuerto; su pista era la de al lado, pero me hacía gracia cómo porfiaban en que los errados éramos nosotros. En fin, nuestros habituales niños (los de Luis y Albert, el mío) más Carmencita que trajo Jose G. a última hora. Partidito con los niños, Luis ya no podía por lesión y me tuve que ocupar del tema, otra media hora corriendo, me quería morirrrr.....al menos entre Javi y yo pudimos ganarle 6-5 a Miguel, JM jr y Reyes. Cerveza a última hora en Viña, cuando llegué los habituales llevaban por lo menos 4 cada uno, es la ventaja de no llevar niños...



EQUIPO BLANCO: Emilio, Fernando, Eduardo, Luis y yo mismo (JM-2).
EQUIPO COLOREADO: Albert (2ª parte de blanco pero se le cuenta en equipo de color para clasificación jugadores), Manolo Lora, Julio, JM Fdez., Jose Jaime y Dani Gómez.
CÓMPUTO TEMPORADA 2011-2012: 4 VICTORIAS COLOR, 2 VICTORIAS BLANCAS, un EMPATE.
Jose Manuel.

domingo, 23 de octubre de 2011

CRÓNICA 22.10.2011 ("EDU 007, LICENCIA PARA REGATEAR")

RESULTADO: 5-4 (VICTORIA BLANCA)
CRÓNICA: una semana más, otro partido que sumar a nuestra ya larga historia iniciada en aquella lejana temporada 1982-83 de la que ya sólo sobrevivimos 4. Por cierto, ¿alguien adivina quiénes somos los 4 auténticos patas negras del Grupo Fútbol y en qué campo empezamos? La respuesta la podéis dejar en la sección comentarios si os apetece, no vale consultar las fichas de jugadores, eso es trampa, tampoco vale que contesten los aludidos. En fin, casi 30 años nos contemplan, será difícil llegar a los míticos "40 siglos de historia nos contemplan" que Napoleón pronunció ante las pirámides de Egipto, no somos inmortales y nuestros cuerpos se encargan de recordárnoslo cada día...




Este 22 de octubre de 2011 volvíamos a encontrarnos, blancos y coloreados, otra ocasión más para demostrar nuestra valía y luchar por nuestros equipos respectivos. El título de la crónica os da una idea del tipo de partido. Hay jugadores malos, menos malos, normales, buenos, muy buenos, excelentes y luego está Eduardo. Por todas estas temporadas han pasado jugadores de todo tipo y condición (se me viene a la mente el inolvidable Cacerolo, entre otros muchos), hemos abroncado, hemos sido reconvenidos, hemos hecho más o menos caso a nuestros detractores y partidarios, pero siempre me ha llamado la atención que Eduardo, pasare lo que pasare, inaccesible al desaliento, contra viento y marea, mantuviese su modo de jugar inalterable. Es un jugador diferente, ya lo conocéis. En su haber se encuentra proteger el balón como nadie, regatear a su sombra, aguantar las entradas de los contrarios, buscar ese último pase inverosímil que significa medio gol para su equipo y últimamente le ha añadido una velocidad letal a sus desmarques. Su jugada típica en busca de lucimiento consiste en dirigirse a la línea de fondo para regatear a uno, dos o tres defensas en 20 cm cuadrados, abrirse y meter gol ante el portero desesperado, etc. En su debe figura el ser acusado de "conducir" demasiado tiempo el balón, de chupar, de no pasar a tiempo, de "driblar" (recupero este raro anglicismo, ya en desuso) en zonas comprometidas del campo, etc., digamos que ese es su lado oscuro. Pues bien, el pasado sábado, y no me duelen prendas en reconocerlo, dio todo un recital de su buen hacer; sin menospreciar al resto del equipo blanco, imprescindible por supuesto, considero que Eduardo solito ganó el partido, fue una de las mejores exhibiciones que he visto de todas sus virtudes y eso que rodó hasta tres veces por el suelo, con su habitual rodilla ensangrentada, la de todos los años, esa que demuestra que no pertenece a los Romanov. Vayamos al partido, que sepáis que Eduardo no me ha sobornado...



Desde el principio los coloreados tuvimos oscuro el poder ganar este partido, al poco rato ya íbamos perdiendo 2-0 merced a una defensa regular y una inoperancia ofensiva que hacía tiempo no veía en nuestro equipo. Particularmente no estaba a gusto en el campo, la cintura me molestaba y un salto seguido de un choque fortuito con Juanky me cimbreó el cuerpo y me dejó para el arrastre aunque hice de tripas corazón y las ganas de jugar superaron esos inconvenientes físicos. Como le decía a Miguel Ángel, "si es que estoy mayor", "yo también, yo también" me contestaba él. En fin, 2-0 blanco, el partido se nos ponía muy cuesta arriba desde el principio; incluso hubo un gol "fantasma" blanco que nadie vio entrar claramente en la portería, solo Eduardo porfió en que había entrado pero ante la duda no subió al marcador. Aun así, aun fallando goles, aun no teniendo la puntería de otras ocasiones, los coloreados le echamos ganas y con goles de Manolo y Albert empatamos el encuentro, 2-2. Antes de terminar la primera parte, un nuevo gol blanco permitió que se fueran con un 3-2 a su favor al descanso tras 60', el caso era no dejarnos tranquilos.



Al comenzar la segunda parte Manolo nos comentaba que era fundamental marcar cuanto antes para empatar y poder optar a la victoria en un partido como éste, con muy pocos goles. Dicho y hecho, creo que Manolo o Julio, no recuerdo bien, tiraron a puerta, un rebote y para adentro, 3-3, nuevo partido. Eso creíamos, los blancos nuevamente se adelantaron, 4-3, otra vez por detrás en el marcador, otra vez a remontar, qué pesadilla. Los coloreados luchamos bravamente en defensa, no encajar un gol era fundamental, y nos lanzamos hacia arriba con toda nuestra artillería. Los 30 minutos de la 2ª parte pasaban rápidos, teníamos nuestras oportunidades pero no lo lográbamos; en el minuto 2o, más o menos, una buena pared entre Julio y yo mismo termina con mi remate a puerta que se cuela entre el portero (era Emilio, siempre me cuesta meterle goles, bueno, a él y a todos, "si es que estoy mayor...") y el larguero. Respiramos, nuevamente empate, 4-4, al menos podíamos optar a ganar o no perder. Y apareció Edu007, cual Messi o CR7, en el centro del campo recogió una pelota, sorteó a dos jugadores coloreados en su típico slalom y encaró a otro jugador fuera del área. "Antonio, vete a por él" le grité a mi compañero mientras yo tapaba la línea posible de pase a otro jugador blanco. Se fue a por él pero Edu007 torció su carrera hacia el centro evitando su entrada y largó un terrible disparo que Manolo, portero, solo pudo tocar la pelota pero no evitar que se colara. Alegría blanca, decepción y palabras de crítica coloreadas, apenas quedaban 5 minutos para arreglar el entuerto. No hubo forma, el 5-4 permaneció inalterado y nos dejó un marcador más propio de fútbol 11 que de nuestros habituales partidos. En fin, nada que objetar a la victoria blanca, merecida como he estado contando; sí es cierto que los coloreados, por las razones que fueran o fuesen, no estuvimos nada finos en este partido, el próximo será.

INCIDENCIAS: os agradezco la contribución que generosamente hicistéis al domund de mi sobrina Reyes. Ella ya os dio las gracias y los "negritos" también lo harán. Salvo ella, el resto eran niños (Javier, Christian, Antonio, Jose Manuel), faltaron los de Albert en esta ocasión. Tiempo magnífico, sin lluvia ni nada parecido, otro día perfecto en el paraíso del sur. Cerveza en la Viña, tranquilita, éramos pocos pero bien avenidos.
EQUIPO BLANCO: Emilio, Fernando, Eduardo, Miguel Ángel, Juanky, Dani Gómez.
EQUIPO COLOREADO: Albert, Pepedu, Manolo Lora, Julio, Antonio Morales y yo mismo (JM-1).
CÓMPUTO TEMPORADA 2011-2012: tres VICTORIAS COLOR, dos VICTORIAS BLANCAS, un EMPATE.
Jose Manuel.

miércoles, 19 de octubre de 2011

CRÓNICA 15.10.2011 ("RECORDAD EL ÁLAMO")


RESULTADO: 8-8 (MERITORIO EMPATE)

CRÓNICA BREVE DE UN GRAN PARTIDO: no dispongo de mucho tiempo, así que lo cuento tal y como me sale tras 5 días de asentamiento de los recuerdos (o de olvido). Dos auténticos equipazos jugaron el partido, quizás favorito para ganar el equipo coloreado por la alta calidad de sus jugadores, sin desmerecer por supuesto las dotes de los blancos (entre los que me encontraba esta vez). En los primeros 3 minutos dos postes en la portería coloreada dejaban bien a las claras que los blancos éramos, como he escrito otras veces, gente "mu" peligrosa dispuesta a ganar como fuera éste y otros partidos. A los 10 minutos Luis se siente sobrecargado el cuadriceps, con evidentes molestias, y decide dejar de jugar para evitar males mayores. El ritmo de cambios es frenético y el juego también. Marcamos el primer gol los blancos (Javi) tras un regate de tacón por mi parte en la banda (he intentado recrearlo posteriormente y me sale pocas veces), creo que logramos también el segundo, 2-0. A partir de ahí se diluyen en mi memoria las imágenes de la 1ª parte del partido; creo que los blancos ganábamos por 4-1 en un partido espectacular (muy rápido) por ambas partes pero poco a poco, gol a gol, llegamos al final de esa parte con empate a 4, a la vez que Áticus se lesionaba el tobillo (talón de Aquiles de su anatomía en el sentido de punto flaco, no de lugar de la lesión). 60 minutos, 4-4, todo por decidir.



Para la segunda parte Luis se colocó de portero blanco pese a su sobrecarga y Áticus decidió retirarse dado que no estaba en condiciones. Esos 35 minutos fueron absolutamente frenéticos, con alternancia en el marcador. Los blancos pusimos el 5-4 al poco tiempo, pero los coloreados, en un arranque de genio y buen hacer, demostraron su valía consiguiendo ponerse por delante (6-5). Sacando de centro el último gol coloreado, se me vino a la mente la frase, muy peliculera, "recordad El Álamo". El fuerte de El Álamo (Texas) se rebeló (la mayoría eran colonos anglosajones) contra el gobierno mexicano en 1836 pidiendo la independencia del territorio de México (en realidad deseaban la anexión a los EEUU). El General Santa Ana tomó el fuerte y con el famoso "toque de degüello" no dejó a nadie vivo. Pues bien, para animarse en los combates posteriores, los estadounidenses se decían eso de "recordad El Álamo" en el sentido de no desfallecer y no dar tregua al enemigo. En el BW no hay enemigos pero sí equipo contrario y los blancos, sin desfallecer ni venirnos abajo, no solo empatamos a 6, sino que alcanzamos un meritorio 8-6 que dejaba la victoria muy cerca. Sin embargo, los coloreados seguían luchando denodadamente y empataron nuevamente el partido a 8. Los últimos 5 minutos fueron, al igual que la semana anterior, de "infarto". El gol lo tuvo Álvaro pero Pepedu, de portero, sacó una mano milagrosa que desvió lo justo. Ahí se acabó el partido, todos contentos, resultado aceptable y ya veremos el siguiente...
INCIDENCIAS: otro día espléndido, temperatura excelente, todo bien en ese sentido. Lesiones reseñadas de Áticus (sigue fastidiado esta semana) y Luis, esperemos su pronta recuperación. Niños a punta pala (los de Albert, algunos de Luis, alguno de Jose Jaime y el mío) con comportamiento ejemplar, sin problema alguno, a lo suyo. Tras el partido estuve peloteando un rato con Javier y JM junior, cada vez que me agachaba me iba anquilosando más tras la paliza del partido. Los vestuarios de BW regular, agua cortada por problemas con las cañerías en los vestuarios principales, me recordó la "ruina" nacional que tenemos encima. Cerveza multitudinaria en la Viña, se acercó mucha gente preparada para ver a su equipo caer, como es lógico, ante el club más grande de la historia del fútbol mundial, que la memoria es muy corta en este país.

EQUIPO BLANCO: Emilio, Álvaro, Fernando, Áticus, Javi, Luis, yo mismo (JM-2).
EQUIPO COLOREADO: Albert, Pepedu, Dani Gómez, Manolo Lora, Julio, Jose M. Fdez y Jose Jaime.
CÓMPUTO TEMPORADA 2011-2012: tres VICTORIAS COLOR, una VICTORIA BLANCA, un EMPATE.
Jose Manuel.

sábado, 8 de octubre de 2011

CRÓNICA 08.10.2011 ("OÉ, OÉ, OÉ, OÉ...")

RESULTADO: 9-8 (SUPER VICTORIA COLOREADA)
CRÓNICA: A por ellos. Con dos cojones. No hay enemigo pequeño. Furia desatada. Inenarrable. Impresionante. Emocionante. Ojos cuasi empañados en lágrimas. ¡¡¡¡¡Gooooollllllll!!!!! en el último segundo, en el último suspiro, en el estertor del partido. Brazos arriba, alegría desbordada. Con estas frases resumo el partido. Pero no, tranquilos, que me extenderé algo más, no mucho porque tampoco tengo demasiado tiempo pero para narrar lo excelso siempre hay ganas y tiempo.

Vayamos al principio. A un lado seis blancos, auténticos pesos pesados (sin segundas...), gigantes del balón y experimentados futboleros con algunos partidos encima esta temporada. Al otro cinco coloreados esperando al principio a Manolo (cuya presencia no había confirmado, eso es cierto, no hubo espantá alguna) pero que decidieron enfrentarse al muro blanco al completo, sin cambio alguno. El equipo coloreado era un auténtico aluvión (Luis recién salido de su grave lesión que jugaba por primera vez desde noviembre de 2010, Dani Gaume que llevaba meses sin jugar, mi compañero Aticus que se sumaba también por primera vez a nosotros y, por último, Albert y yo mismo) y encima con uno menos. Crudo lo teníamos, Emilio amablemente comentaba que en un momento dado del partido uno de blanco se pasase a nuestro equipo pero decidimos declinar la oferta, tiraríamos para adelante con lo puesto. Y así empezamos, a ver que podía suceder.

A los 5 minutillos un tiro de Álvaro creo, rechaza en el poste (por cierto, los hubo a montones, en ambas porterías, no recuerdo tantos en un solo partido), choca en Luis y se cuela mansamente. Vaya, 1-0, de rebote pero gol. Ya perdíamos, era previsible, personalmente me parecía que nos perdíamos entre tanto corpachón blanco, ocupaban todo el campo y era realmente difícil combinar. Aun así, contando con la rapidez de Dani y la excelente aportación de Aticus logramos empatar el partido, 1-1; nuestra defensa también era sólida (entre Albert, Luis -con precaución pero entregado a la causa- y yo mismo conteníamos la marea blanca). En mi turno de portero entró otro gol de rebote, magnífico tiro de Eduardo al poste, choca conmigo el balón y para adentro, 2-1. Otra vez perdiendo. Un tiro fuerte de Dani tras buena jugada suponía un nuevo empate, 2-2. A partir de ahí los blancos literalmente nos cayeron encima, nos trituraron y nos dieron, como comúnmente se dice, "pal' pelo". No dábamos abasto y fue imposible detener el huracán desatado blanquecino, uno tras otro cayeron hasta cuatro goles en la portería coloreada, 6-2, aquello tenía visos de goleada. Algo pudimos recuperarnos, me tocó marcar el 6-3, menos daba una piedra. Eso sí, en ningún momento bajamos los brazos ni nos vinimos abajo ni empezamos a discutir, conocíamos nuestras limitaciones pero aun así confiábamos en nuestro buen quehacer. Fin de la primera parte tras 60 minutos.

Segunda parte, 30 minutos de reloj por delante, transmitidos cambio a cambio, segundo a segundo, nada que reprochar en ese sentido. El marcador se mantuvo unos minutos pero en cuanto los capitidisminuidos coloreados cogimos ritmo y combinamos con sentido, de modo directo, encarando la portería como es debido, empezaron a caer goles. De un modo simple, nos abrimos a las bandas y con pases al centro, con una rapidez endiablada, logramos marcar 3 goles, a cual más bello. 6-6, cara de pánico entre los blancos, no se lo podían creer, sus disensiones afloraban mientras nosotros a lo nuestro, a seguir jugando porque no estaba el trabajo hecho, ni mucho menos. Efectivamente, creo que Eduardo y alguno más se encargaron de poner otra vez a los blancos por delante, con un par de goles, 8-6, al fin y al cabo era lo normal, no se les había olvidado saber jugar. Pero no, definitivamente no era su día. Un buen pase recogido por Albert supuso el 8-7, seguíamos ahí ahí. El culmen fue una jugada preciosa, fantástica, todos los jugadores coloreados, al primer toque, nos pasamos el balón desde el portero hasta los pies de Luis que, disparando como debía, lograba el inaudito 8-8, autoregalándose un bello gol el día de su reincorporación. Quedaban aun unos 10 minutos, le comenté a Eduardo que me conformaba con ese resultado y, en plan profético, me respondió "nos vais a ganar". Delfos queda lejos pero Eduardo hace sus pinitos.

Últimos 5 minutos, nuevamente me tocó de portero. Nervios, petición a mis compañeros para que defendieran como pudiesen (Aticus tocado del tobillo y hombro, Luis con su precaución lógica, todos cansados tras tanto stress), jugadas de ida y vuelta pero sin goles. 30 segundos para el final, hasta 3 blancos se plantan en un contraataque delante de mí, tienen una oportunidad muy clara para marcar pero el balón se les va un poco y logro hacerme con él; rápidamente se lo paso a un compañero y se van para arriba, combinan y, desde la portería, vislumbro como el balón, creo que empujado por Aticus en una jugada algo confusa entra en la portería, gritos de alegría desbordada, brazos en alto, desesperación blanca, no saben a qué o quién echar la culpa por perder un partido fácil, que tenían casi ganado. Ni sacamos del centro, no había tiempo para más. Los retos y las dificultades nos hacen crecer y los coloreados, sin una mala palabra en ningún momento, tiramos para adelante a pesar de la adversidad. Francamente, es uno de los partidos de los que estoy más orgulloso de haber ganado ya que en ningún momento bajamos los brazos y luchamos denodadamente hasta el fin.

INCIDENCIAS: día espléndido, césped demasiado arenoso aun, le hace falta algún día de lluvia. Muchos niños (los de Albert, Luis, Antonio y el mío) con algún altercado entre ellos. Como padre lo voy a decir claramente: hasta ahora no ha habido nunca ningún problema entre los niños y eso que ya han venido muchos niños durante unos cuantos años, todos sois testigos. Ya sé que las peleas son "cosas de niños" pero creo que, al menos en el ambiente donde nos desenvolvemos los sábados por la mañana (camaradería, respeto, amistad, tanto entre mayores como entre niños), los padres sí debemos intervenir activamente sobre todo cuando seamos conscientes de que nuestro hijo sea el implicado y además de modo agresivo hacia los demás. No digo más, entendedlo como queráis pero a los niños hay que reconvenirles adecuadamente, no cabe dar instrucciones desde lejos. Por lo demás, cerveza alegre en la Viña, conversaciones típicas de TÍOS (fútbol, mujeres, con visión de videos a través de iPhone incluida), hacía tiempo que no recordaba un cierre sabatino con tantas risas. Hasta el próximo.
EQUIPO BLANCO: Emilio, Álvaro, Eduardo, Antonio Morales, Fernando, Joaquín "Guti".
EQUIPO COLOREADO: Dani Gaume, Albert, Luis, Aticus y yo mismo (JM-3).
CÓMPUTO TEMPORADA 2011-2012: 3 VICTORIAS COLOR, 1 VICTORIA BLANCA.
Jose Manuel.

domingo, 2 de octubre de 2011

CRÓNICA 01.10.2011 ("ESPANTÁ DOBLE HABEMUS")

RESULTADO: 14-13 Ó 13-12 (VICTORIA BLANCA)

CRÓNICA: Al final jugamos. Fuimos 8 e hicimos un 4 contra 4 de poder a poder en el que acabamos bastante cansados pero disfrutando de un buen partido. Creo que el resultado fue 14 a 13 ó 13 a 12 a favor de los blancos (no sé si alguien puede acordarse del marcador final exacto). El equipo coloreado se adelantó 3 a 0 pero el equipo blanco reaccionó muy fuerte, y entre su buen hacer y la relajación de los de color remontaron y se fueron 4 o 5 goles arriba creo. Después del merecido descanso el equipo de color reaccionó y hubo un buen toma y daca, hasta que al final con el partido empatado se decidió el típico "el que marque gana", y los blancos tuvieron su oportunidad y la aprovecharon.
EQUIPO BLANCO: Rogelio, José Lora, Emilio y Álvaro.

EQUIPO COLOREADO: Dani Gómez, José M. Fernández, Julio y un servidor (Albert).
CÓMPUTO TEMPORADA 2011-2012: 2 VICTORIAS COLOR, 1 VICTORIA BLANCA
PD-1. Mención especial y agradecimiento para Emilio y José Lora que después de hacer la carrera nocturna el viernes por la noche vinieron a jugar y pudimos disputar el partido.


Albert.


PD-2. Esperemos que no haya más "espantás" como éstas que te dejan el partido tiritando...
Jose Manuel.

domingo, 25 de septiembre de 2011

CRÓNICA 24.09.2011 ("GUAPO, RICO Y BUEN JUGADOR")

RESULTADO: 8-4 (VICTORIA COLOR)
CRÓNICA: segundo encuentro de la temporada 2011-2012. Número maldito (13 jugadores) para la superstición cristiana (creo recordar que su mala prensa proviene de los 13 apostóles, uno de ellos un tal Judas Iscariote que cuando vio los trabajitos futuros -aquello de predicar por el ancho mundo- prefirió quitarse de en medio y de camino liquidar a su jefe por cargarle con semejante tarea). Es una libérrima interpretación, amigo Jucho. Pues eso, 13 valientes dispuestos a afrontar un sábado más de fútbol o lo que sea que practicamos en estas bellas y afortunadamente solitarias instalaciones. A los coloreados nos tocaba cambiar cada 5 minutos por aquello de ser uno más. Los blancos empezaron como siempre, a los 45 segundos Álvaro se hizo con un mal pase del portero y marcó su primer gol. Al rato aumentaron su cuenta con uno más, estaban jugando bien y sacaban continuamente provecho de la imprecisión de los pases coloreados. 2-0, pero aquello no había hecho más que comenzar. Boommm, boommm, boommm, en cuanto los coloreados calentaron motores y se tranquilizaron, comenzaron a hilvanar jugadas y entre fundamentalmente Julio y Jose M. Fdez creo recordar que se repartieron los 4 goles seguidos que les endosamos a los blancos. "¡¡¡Señores, señores!!!" comenzó a tronar muy educadamente Emilio; las críticas internas arreciaron en el equipo blanco, los dimes y diretes acabaron con un Tobías enardecido exclamando aquello de "¡Os vais a meter con el que más corre!". A mi mente se me vino la imagen de Cristianu Ronaldu declarando que "se meten conmigo porque soy guapo, rico y buen jugador". Bueno, las apreciaciones de las féminas sobre el simpar Tobías y su cuenta corriente las dejo al margen, él sabrá, pero correr corremos todos (dentro de nuestras posibilidades) y tampoco hay que enojarse mucho, es normal que cuando el equipo no funciona (y los blancos se estaban hundiendo) los nervios estén a flor de piel y todos os alteréis, cosas del juego. Descanso tras 60 minutos, 4-2 coloreado, a beber algo y a seguir.


Segunda parte, 30 minutos por delante (Emilio, puedo prometer y prometo que fueron 30, los cambios de jugadores y la lesión de Tobías hicieron que los cambios se descontrolaran, entiendo que el ritmo de los cambios te da una idea de lo que falta por jugar pero los coloreados no seguíamos ese ritmo al incluir continuamente un cambio de jugador-portero y Julio nos pidió no cambiarse más por problemas musculares). Bueno, me he adelantado, Tobías se lesionó a los 15 minutos más o menos, intentando alcanzar una pelota la rodilla hizo un mal giro. Espero que no se cumpla su profecía de "he escuchado un chasquido, la temporada se ha acabado para mí", pudo irse andando del campo y seguro que mejorará prontamente, así lo deseamos. Antonio se incorporó al equipo blanco e intentó echar una mano pero no daba tiempo, aparte de que los coloreados no nos íbamos a dejar ganar precisamente, nada de sorpresas esta temporada. No recuerdo el ritmo de goles, creo que íbamos 6-3, luego 7-3 (de éste si me acuerdo porque lo marqué yo entrando la pelota entre Emilio y la cruceta, ya puedo decir que he marcado con mi edad actual), 7-4 y el 8-4 definitivo lo consiguió Albert con un remate preciso y lento que entró entre el portero y el defensa, buen gol. Y se acabó, eran las 12, otro fantástico día de fútbol matutino en Sevilla había terminado.



INCIDENCIAS: temperatura excelente en un día glorioso para la Humanidad que me vio aparecer por aquí hace ya unos cuantos añitos. Lo cierto es que jugué con un dolor de espalda que limitaba mis movimientos y disminuía mi "proverbial" velocidad punta (dejadme que me lo crea), pero eran demasiadas las ganas de jugar y quedarme en casa no era una opción ("p'haberme matao"). Unos pocos de niños (Ariadna, Adam, Cristian, Antonio, Jose Manuel, Javier y Miguel) a lo suyo, unos a jugar al futbol y otros "desaparecidos" por allí (siempre aparecen luego, es lo bueno de este sitio). Visita de mi hermano Luis, aun no está para estos trotes, se está preparando concienzudamente para una hipotética vuelta. Esperemos volver a disfrutar de la presencia de Tobías, siempre agradable y entusiasta. Por cierto, creo que tengo tu sudadera (es roja, a ver si inviertes algunos euros y te compras una nueva), la he dejado en el maletero del coche por si te acercas un día y te la devuelvo.


JUGADORES BLANCOS: Álvaro, Emilio Lora, Eduardo, Tobías, Miguel Ángel, Juanky.
JUGADORES COLOR: Manolo, Jose M. Fdez, Pepedu, Julio (amigo Manolo), Antonio Morales, Albert y yo mismo (JM-1).
CÓMPUTO TEMPORADA 2011-2012: 2 VICTORIAS COLOR, 0 VICTORIAS BLANCAS.
Jose Manuel.

jueves, 22 de septiembre de 2011

CRÓNICA 17.09.2011 ("TODO UN CLÁSICO")

RESULTADO: 5-2 (VICTORIA COLOR)
CRÓNICA BREVÍSIMA: esta semana he agotado mi tiempo escribiendo la crónica de mi viaje alpujarreño (que si queréis podéis leer en el blog), así que seré breve (muchos lo agradecerán). Típico inicio de temporada, costó organizar el partido pero se consiguió con la colaboración inestimable de los Lora. Finalmente fuimos 10 en un estado de forma que me llamó la atención por ser realmente bueno, otros años recuerdo la lengua llena de tierra, los jadeos y asfixias y la gente pidiendo la hora. Fernando inauguró la temporada, buen remate tras excelente pase de Emilio para conseguir el primer gol blanco. Empezaban asustando pero ahí quedó porque los gloriosos coloreados naturalmente, todo un clásico, les endosamos 3 goles en poco más de 10 minutos, cupiéndome el honor de conseguir el triplete tras dos asistencias de Manolo y un rechace. Así acabó la primera parte, 3-1, pocos goles tras 45 minutillos. La segunda parte (35 minutos) supuso el acercamiento de los blancos en el marcador tras un excelente tiro de Emilio, pero con dos buenas jugadas de color rematadas por Jose M. Fdez. y en el tiempo de descuento por Manolo se acabó todo. El equipo blanco era realmente bueno, como podéis ver por la alineación, pero si Eduardo y Álvaro no marcan pierde mucha pólvora. Los coloreados, como siempre, en plan máquina, ya nos conocéis, dándolo todo. El corto marcador creo que se explica porque debemos ir afinando la puntería, estamos prácticamente en pretemporada aun...

INCIDENCIAS: calor, sólo un niño (mi hijo Jose Manuel, peloteé con él antes, durante y después del partido). El amigo de Manolo (Joaquín) se llevó dos pelotazos en la cara, el segundo le hizo sangrar la nariz, menudo debut, no sé si le quedarán ganas de volver.


JUGADORES BLANCOS: Álvaro, Fernando, Emilio Lora, Rogelio y Eduardo.
JUGADORES COLOR: Manolo, Jose M. Fdez, Pepedu, Joaquín (amigo Manolo), yo mismo (JM-3).

CÓMPUTO TEMPORADA 2011-2012: 1 VICTORIA COLOR, 0 VICTORIAS BLANCAS.
Jose Manuel.

ANDANDO POR LAS ALTAS CUMBRES (AGOSTO 2011)




Pues sí, no hace falta irse muy lejos para andar cerca de las nubes. En Andalucía tenemos ese privilegio, los 3482 m del Mulhacén (máxima cumbre peninsular, ya se sabe que para cima más alta en España por ahí anda el Teide) los tenemos muy a mano pero claro, hay que subir y subir, el ascenso no te lo regalan. Este verano me uní a mi hermana Laura y mi “presunto” cuñado Carlos para afrontar algunos retos montañeros, así que nos escapamos a las Alpujarras para acercarnos lo más posible a esas míticas sierras nevadenses. Previo paso obligado por el Decathlon para hacernos con algún material iniciamos esta andadura que comenzó en Trevélez, conocido como el pueblo más alto de España (1476 m). El 23 de agosto aparecimos por allí tras superar cientos de curvas y después de reponernos con un plato alpujarreño (colesterol a tope) y la necesaria siesta, caminamos un par de horas por el río homónimo para probar nuestras adquisiciones, estirar las piernas y afrontar con esperanzas de éxito la excursión del día siguiente, verdadero plato fuerte del viaje.

Así, amaneció la mañana del 24 de agosto, nuestro particular día D. A las 8:00 horas ya estábamos desayunando tostadas con jamón y sobre las 8:45 horas iniciamos la marcha camino de Siete Lagunas, mítico paraje entre las cumbres del Mulhacén y la Alcazaba, situadas entre los 2900 m y los 3100 m de altitud. Nada más salir del pueblo, ¡zas!, aquello empezaba a empinarse y a trazar algunas curvas a derecha e izquierda que te dejaban sin aliento pero no lo suficiente para senderistas bien pertrechados como nosotros (reconozco que es la vez que he usado material más apropiado para estos menesteres). Pronto empezó a alisarse el camino y a trazar una suave subida. Caminábamos y caminábamos, el sol aun no calentaba demasiado pero el día se adivinaba soleado y totalmente despejado (bueno, para eso habíamos consultado el pronóstico del tiempo...). Tras pasar un cortijo que se llama de Piedra Redonda, el camino giró a la izquierda y vaya con la subida, un zigzag continuo por una loma (Tajo de Piedra Redonda creo que se llama) que te obligaba a respirar profundamente, apretar los dientes y no mirar para arriba para no desanimarte. Recuerdo que venía un caballo con su jinete y sólo lo veíamos a él, el caballo nos quedaba oculto por el ángulo de visión (luego lo dejamos pasar, no era plan de discutir sobre la preferencia de paso). Tras un buen rato, largo rato, aquello empezó a atemperarse y a discurrir el camino junto a una acequia, con lo cual la pendiente disminuyó. ¡Quía! como diría Azarías a su milana bonita, de pronto el sendero se empinaba de nuevo y trazaba vueltas y revueltas atravesando un bosquecillo de repoblación, parecía que nunca se acabaría (creo que esa zona se llama Cresta de los Posteros). Miraba a Laura y Carlos, ¿resistirán? me preguntaba. Ambos habían estado entrenándose en agosto y en mi caso me había ejercitado corriendo y nadando cuando podía durante el verano pero cuando vas cargado con una mochila, el sol inclemente te calienta las pantorrillas y la nuca y ves lo que queda, ufff, tienes que ser mentalmente fuerte para no desistir. Y aguantaron el tirón, ya lo creo, mi hermano Javi decía que si me iba a cargar a la chavalería, pero los chavales, ella y él, afrontaron estoicamente la “subidita”. El bosquecillo se acabó y llegamos a un sitio que se llama la Campiñuela, muy bonito, con prados, una era para sentarse y una cabaña derruida ideal para “esconderse” y, en fin, afrontar otras necesidades. Un cartelito indicaba que Trevélez quedaba a 6 km de distancia y otro que eran 2 horas andando (de bajada). A lo lejos se vislumbraba nuestro destino, las llamadas Chorreras Negras, unas cascadas por donde desagua la más baja de las lagunas (laguna Hondera, 2900 m de altitud). Quedaba un tirón hasta allí; el paisaje era impresionante, las montañas nos rodeaban, a lo lejos destacaban los neveros que resistían al sol del verano y los picos lejanos del Mulhacén y la Alcazaba. Tras reponer fuerzas, reanudamos la marcha bordeando continuamente la llamada Loma del Mulhacén y cruzando arroyos de montaña con el agua límpida y helada. Alcanzamos por fin el río Culo de Perro (literal, así se llama), lo cruzamos y seguimos subiendo de forma continua hasta llegar a la base de las cascadas. Antes de llegar había un camino para dar un rodeo y no tener que subir a pelo pero desechamos dar más vueltas y nos cargamos de valor, así que siguiendo otras huellas y montoncitos de piedra que dejan otros montañeros afrontamos subir directamente por la zona de caída del agua de las cascadas. Agarrándonos cuando hacía falta a las rocas, mirando el suelo y poco a poco (Laura metió el pie en un charco y el barro le superó el tobillo, menos mal que la bota siguió pegada a su pie), fuimos subiendo y cuando vine a darme cuenta ya estaba observando, maravillado, la primera de las lagunas y el circo glaciar, la cañada, que se abría ante nosotros. Cambié la gorra por un gorro de lana y me enfundé un forro polar, soplaba el viento, frío y cortante. El agua cristalina de la laguna Hondera reflejaba las montañas; nos acercamos a la segunda laguna (más arriba) e hicimos una parada para el almuerzo y descansar un rato. Allí se quedaron Laura y Carlos y yo me interné en la cañada de Siete Lagunas para ver el resto de los lagos; este paraje está delimitado por el Mulhacén al oeste, la Alcazaba (3370m) al este, la crestería que une ambas cumbres al norte y abierto al sur por la zona de las cascadas, de modo que puedes ver el mar al fondo, muy, muy lejos. Con una botella vacía de agua tiré para arriba y fui contando y fotografiando lagunas, sin nadie a mi alrededor. El silencio era absoluto, soplaba el viento y parecía que me empujaba hacia el final de la vaguada. Revisé las cuentas; 3 lagunas a la izquierda, dos a la derecha, una más o menos en el centro y la última debía encontrarla en lo más alto de la cañada, a 3100 metros, la llamada Altera (supongo que viene de alto). Llegué, claro que llegué, pero estaba seca, el verano estaba muy avanzado y la nieve que la surte de agua había desaparecido; mientras alucinaba con el paraje lunar, pedregoso, silencioso, vi de donde salía la fuente original que nutría de forma escalonada a todas las lagunas. A mi lado el agua brotaba del suelo, con burbujas de aire en el pequeño arroyo que formaba; era el agua original de Sierra Nevada, pura, cristalina, sin posibilidad de contaminación alguna, fría y fresca, a 3100 m. El esfuerzo había merecido la pena; bebí (ya sé cómo es el agua pura, indescriptible), llené la botella, oteé a mi alrededor y me di la vuelta. Hasta que me uní a mis dos acompañantes habían transcurrido 45 minutos de paseo por un lugar extraño, como recién hecho y destruido a la vez, donde se veía claramente la morrena de un pretérito glaciar y donde uno es pequeño, muy pequeño, incapaz de imaginar las fuerzas que han levantado un lugar como éste. Me quedo con el silencio, el cielo intensamente azul y las rocas que observan cómo pasa el tiempo a su alrededor; y con el agua, claro, aunque no es plan de llevar garrafas de 5 litros.
Tocaba volver, eran ya las 15:40 horas y en la montaña deben cumplirse los plazos que te marcas, así no te llevas sorpresas con el tiempo o la caída de la noche.Laura y Carlos disfrutaron también del agua de Sierra Nevada y empezamos a descender por la loma del Burro (por allí los bichos dan nombre a muchos parajes) para evitar la brusca bajada por las cascadas. Dimos un rodeo pero fue más seguro y continuamos bajando, bajando, nos parecía inaudito que por la mañana hubiéramos subido todo aquello. Otra parada en la Campiñuela, Laura y Carlos estiraban continuamente los músculos (yo soy más bruto para eso) y afrontamos las bajadas del bosquecillo y de Piedra Redonda, lo que habían sido las subidas más empinadas de la mañana, cascadas aparte. Eterno es el adjetivo; qué incómodo es bajar, las piernas se te van, las rodillas sufren, el cansancio pesa, Carlos decía “prefiero subir”. La imagen de un lugareño montado a caballo (cientos de moscas rodeaban al bicho), con su manta alpujarreña y su ropa que no conocía una lavadora automática, nos trasladó al siglo XII, XVI ó XIX, da igual, como decía Carlos, “olía más él que el caballo”. En fin, con algunas paradas y demás logramos llegar a las 19:30h a Trevélez. Misión cumplida. Ducha, descanso y cena, decisión unánime de tomarnos el día siguiente “libre” en cuanto a caminatas, los dolores que teníamos nos ayudaron a adoptar esa sensata decisión. Con los más o menos 20-22 kms. del día anterior en un camino rompepiernas habíamos tenido bastante.

El 25 de agosto tocó visitar algunos de los siempre bonitos pueblos alpujarreños (Pampaneira, Bubión, Capileira). Finalmente optamos por una ruta a caballo de un par de horas por encima de Capileira, deseo personal de Laura (tampoco yo había montado nunca a caballo).Hicimos una preciosa ruta por caminos de herradura o campo a través, internándonos en bosquecillos perdidos e ignotos, con la bella imagen de África recortándose en la lejanía en un día excepcionalmente claro. La “guiri” dueña de los caballos se manejaba bien, evidentemente, pero nosotros dábamos bandazos de un lado a otro, el pie se me salía del estribo, cuando empezaba a trotar la camisa no me llegaba al cuerpo, el casco que llevaba me libró un par de veces de abrirme el colodrillo con las ramas bajas, en fin, que en otra vida seré jinete pero en esta actual me quedo con los del tiovivo. Toda una experiencia la de los caballos y que también origina agujetas y te deja molido, que lo sepáis. Lástima la falta de testimonio gráfico por olvido nuestro.

Para el 26 de agosto, último día, dejamos la ascensión a un coloso nevadense, el Veleta (3398 m), segunda cumbre de Sierra Nevada, por su cara norte, en el lado donde se encuentra la estación de esquí.Cuando llegamos a la Hoya de la Mora (2400 m), punto de partida a las 9:00 horas, nos recibieron 10 graditos de temperatura y un viento gélido, continuo y cortante. La respiración además se entrecortaba por la altitud y te sientes raro, jadeando como un sátiro. Creo que a los tres se nos pasó por la cabeza desistir de la subida pero como buenos montañeros, ya curtidos en esa semana, descartamos echarnos para atrás y tiramos para arriba (“no hay dolor, no hay dolor”...). Tras las típicas fotografías con la Virgen de las Nieves, reanudamos la ascensión, a veces por la carretera y otras cortando por l
a falda de la montaña, buscando deshacernos del molesto viento que azotaba nuestro camino. Unas cabras monteses nos acompañaron un rato; a nuestra derecha la estación de esquí se mostraba en toda su extensión, con algún remonte funcionando. Nuestra solitaria subida se transformó casi en romería cuando llegamos a las cercanías de las llamadas “posiciones del Veleta”, antiguas trincheras de la guerra civil. La explicación radica en que un microbús te sube desde donde dejamos el coche hasta ese punto y muchos excursionistas lo cogen, se libran así de un par de horas de subida; eso sí, vimos individuos e individuas con sandalias (¡sin calcetines!), gente en camiseta o minifalda, otros bajando helados de frío, italianos con su bandera dispuestos a hacer cumbre, gente mareada por la altura, bandadas de asistentes a la JMJ de Madrid de excursión, algunos esforzados ciclistas, en fin, de lo más variopinto. Continuamos hacia arriba e hicimos cumbre, contemplando la vertiente sur (barranco del Poqueira, Capileira y otros pueblos en la lejanía), las siluetas recortadas del Mulhacén y la Alcazaba, la crestería de los Tajos de la Virgen, la costa, etc. Andalucía se dejaba ver en su amplitud, ya que desde el Veleta se pueden otear las provincias de Almería, Granada, Málaga, Córdoba , Jaén y creo que Sevilla. África al fondo resaltaba aun más la altura a la que nos encontrábamos. Un pequeño tentempié, algunas fotos (para nosotros o peticiones del público que nos rodeaba) y de vuelta a nuestro “campamento base”, previa visita a un gran nevero en las proximidades del Corral del Veleta y a las posiciones del Veleta. La bajada fue tranquila, el coche y la vuelta a Sevilla eran nuestras metas de la tarde, llegando auténticamente derrotados pero contentos de haber superado esos pequeños retos personales que te planteas de vez en cuando. Los de “Al filo de lo imposible” son unas nenazas a nuestro lado...hasta el próximo desafío.

Jose Manuel.



En https://picasaweb.google.com/josem.munoz.baca/EXCURSION7LAGUNASVELETA# podéis ver las fotos (si no queréis teclear, lo más sencillo es pinchar a la derecha en el blog, en FICHAS/FOTOS JUGADORES, luego en la pestaña “Galería del GRUPO FÚTBOL” y os aparecerá el álbum EXCURSIÓN 7 LAGUNAS-VELETA).
>

sábado, 18 de junio de 2011

CRÓNICA 18.06.2011 ("FUERZA Y HONOR")




RESULTADO: 8-4 (VICTORIA BLANCA)

CRÓNICA: "FUERZA Y HONOR". Así de contundente podemos empezar la crónica del sábado pasado. Fuerza para afrontar un nuevo partido a estas alturas de la temporada y honor para hacerlo con todo el derroche y la caballerosidad que nos distinguen a todos. Esta frase ritual la pronuncia el General Máximo Décimo Meridio (alias "Gladiator") antes de arengar a sus tropas legionarias en la última batalla de la campaña contra los bárbaros germanos. De esa arenga nos podemos quedar con la última frase: "Hermanos, lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad". No sé si llegaremos a tanto, sí es cierto que cuando no podamos jugar por no estar ya en condiciones, porque nuestros cuerpos no den más de si, recordaremos esas mañanas, esos días tan especiales en los que la fuerza y el honor eran nuestros más fieles aliados y que compartíamos con nuestros amigos y compañeros en busca de un lugar en la eternidad, en nuestros recuerdos más apreciados. Snif, snif, debe ser el fin de temporada que se avecina pero me pongo sentimental, no sé si quedará algún partido, lo intentaremos ya en julio, pero no quería "marcharme" sin reflejar esa sensación de bienestar, del deber cumplido.


Ahí estábamos, no había bárbaros a los que derrotar, nuestro único enemigo era un sol inclemente y nuestras limitadas fuerzas de final de temporada. Once robinsones supervivientes de mil batallas, agarrándonos a un madero en forma de cancha tapizada de verde que nos llevase a una nueva victoria o derrota, da igual, lo importante era sobrevivir. A fe mía que se consiguió y eso os contaré en las siguientes líneas.



Esta vez me uní a las tropas blanquecinas; era la 3ª ocasión en la que lo hacía en el curso 2010-2011, luego explicaré los motivos. Me junté con unos buenos peloteros pero enfrente había jugadores que daban auténtico "pavor" futbolístico. La lástima es que éramos 11, se preveía la incorporación de un duodécimo jugador pero se hizo de rogar y hasta el comienzo de la segunda parte no apareció. Los coloreados, con su clásica caballerosidad y bonhomía, inmediatamente consintieron en enfrentarse a 6 jugadores blancos, siendo ellos uno menos ("hace demasiado calor en la banda y hemos venido a jugar todos", argumentaban con buen tino). No por ser menos iban a ser menos peligrosos, como se demostró más tarde. Empezamos el partido y tras un período de pases, remates y algunos errores llegó el primer gol blanco, obra del que esto escribe tras un pase preciso de Álvaro. La superioridad numérica blanca se notaba, la consigna era pasar y pasar hasta encontrar el hueco y los coloreados se encerraron viéndolas venir. Sin embargo, despertaron rápidamente y creo recordar que Albert, volando en un saque de esquina, remató al palo contrario empatando a 1. Un error en un pase arriba propició un buen contraataque coloreado y un segundo gol. 2-1, jod...jopé con estos tíos, "que nos están mojando la oreja"...Y a ese gol se sumó otro que mejor casi no contar, nuevo ataque rápido coloreado y parada del portero blanco, el balón rechazado quedó delante de la vacía portería blanca y Andy, que había bajado a defender, se "equivoca" de pie (según me contó luego, se acordó de una frase que le suelo decir, "párala o dale con el otro pie, así lo controlas mejor") e introduce el balón donde no debía (yo creo que vio la oportunidad de marcar tan clara que pensó que un gol así no se puede desaprovechar...). Chanzas y regalo aparte, 3-1 para los coloreados. Uffff, a remontar, Fernando cabeceó por duplicado a los postes coloreados, se nos resistía el gol pero acabaron llegando por cuadruplicado. Jugadas rápidas, bonitas combinaciones acabaron en goles que hundieron la excelente defensa coloreada. Nos aplicamos debidamente en defensa y ni un gol más cayó en nuestra portería, como debe ser. Al final de la primera parte, tras 50 minutos de partido intenso, el marcador era 5-3 para los blanqueados, ventaja no definitiva pero si lógica dada nuestra superioridad numérica.


La segunda parte, 40 minutos, tuvo incidencias de todo tipo que pudieron alterar algo el marcador aunque particularmente no vi a los coloreados con capacidad para derrotarnos (al menos esta vez). Al par de minutos de comenzar apareció Jose Galdón, el "guerrero nº 12", que se enfundó su elástica verde para sumarse a las huestes coloreadas. En ese momento íbamos 6-3 para nosotros, merced a un nuevo gol tempranero. El caso es que le dio tiempo a echarse unas carreritas e incluso chutó a puerta con su estilo inconfundible (punterazo a donde sea) pero como lo conozco y me tocaba estar de portero, le intuí el tiro...en fin, Jose (amigo de Manolo) sí vio puerta teniendo escaso ángulo y conmigo de portero y Fernando bajo los palos el balón entró (ya se encargó Emilio de "recriminarnos" semejante fallo, eso sí, en tono muy comedido, íbamos ganando aun...). A lo que vamos, parecía que se iban a crecer los coloreados con el 6-4 pero hete aquí que Cristian, hijo pequeño de Manolo, le comunicó la peor noticia que puede recibir un padre cuando está enfrascado disfrutando de su deporte favorito: "Papá, me he hecho kk". Interrupción, consejos a Manolo sobre como limpiarlo rápidamente, al niño ya limpio le pica una avispa, en fin, se concatenaron varias circunstancias que creo influyeron en el rendimiento de Manolo. No recuerdo si durante su ausencia cumpliendo las funciones de padre marcamos el 7-4. El caso es que los 15 últimos minutos sí estábamos todos y los coloreados no hicieron ningún gol aunque lo intentaron, Fernando remató nuevamente a un poste y, ya cumpliéndose el tiempo, Miguel Ángel marcó un excelente gol que supuso el 8-4 definitivo.




Por último, me quedo con el siguiente intercambio de frases que, en la película "Gladiator", pronuncian el lugarteniente del General Máximo (alias Gladiador) y éste último antes de la batalla con los revoltosos germanos: "Hay que saber cuando se es conquistado", comenta su lugarteniente refiriéndose a los germanos que van a luchar. "¿Tú lo sabrías? ¿Y yo?" responde el General Máximo. Los blancos han sido conquistados esta temporada, vapuleados hasta caer exánimes, pero han luchado hasta el final sin saberlo, sin tan siquiera planteárselo, porque rendirse no es una opción, nunca lo ha sido. Salud para todos/as.


INCIDENCIAS: como cabía esperar, calorcillo achicharrante, aunque recuerdo partidos con un calor mucho más insoportable (sobre todo en IFNI, con el suelo rojo caliente levantando ampollas en nuestros delicados pies). Una vez jugamos allí una tarde en pleno agosto, creo que a finales de los 90, qué tiempos y qué espíritu de superación (y qué colgados también, ya eran ganas). Algunos niños (Ariadna, Adam, Nicolás, Cristian) con las incidencias ya comentadas. A ver, intentaré resolver la cuestión que algunos me plantearon en los prolegómenos, en el descanso y en el postpartido en La Viña (por cierto, casi más niños que adultos en la cervecita, todo un récord): ¿por qué te has vestido de blanco? Pues sí, pues sí, a este partido me presenté de blanco inmaculado con mi equipación completa del siempre señorial Real Madrid aunque ahora primen los entrenadores deslenguados y malencarados, desgraciadamente. Razones:



1. Había jugado otros dos partidos de blanco esta temporada, con una derrota y un empate. Debía intentarlo otra vez.


2. La clasificación de la temporada 2010-2011. Albert y yo estábamos empatados a puntos en primer lugar y me apetecía desempatar y para ello debía jugar en el equipo contrario; nada mejor que hacerlo con mi camiseta del Real Madrid ya que suponía que él llevaría la del FC Barcelona, como así fue. Él comprendió el reto nada más verme y a ello nos aplicamos; por supuesto, tras terminar nos dimos la mano con felicitaciones mutuas. Y aprovecho para felicitar también a Javi por su trabajo minucioso de mantener al día la clasificación; de ese modo sé que he jugado 28 partidos esta temporada, lo cual no está nada mal para la edad a la que me voy acercando...o de la cual me estoy alejando...saludos para todos/as.

JUGADORES BLANCOS: Álvaro, Fernando, Emilio Lora, Andy, Miguel Ángel y yo mismo (JM-3).
JUGADORES COLOR: Jose Jaime, Manolo, Jose (amigo Manolo), Albert, Juanky y Jose Galdón (2ª parte).

CÓMPUTO TEMPORADA 2010-2011: 19 VICTORIAS COLOR, 13 VICTORIAS BLANCAS, 2 EMPATES.
Jose Manuel.

sábado, 11 de junio de 2011

CRÓNICA 11.06.2011 ("NO FUE TAREA FÁCIL")

RESULTADO: 10-8 (VICTORIA COLOR)
CRÓNICA: 12 magníficos jugadores nos presentamos en BW, dispuestos a luchar sin cuartel por una nueva victoria los coloreados y por romper la racha negativa los blanqueados. Equipos desde mi punto de vista bastante equilibrados. Así, los blancos contaban con los clásicos e incisivos Eduardo y Álvaro, un siempre eficaz tapando huecos Juanky, un Fran que está realizando un final de temporada espléndido y encontrando el camino del gol, Rogelio reapareciendo con su siempre buena colocación defensiva y Antonio Morales, auténtica silfide tras estilizar su figura y rápido al cruce y corte. Entre los coloreados contábamos con mi hermano Javi "el routier", como le llaman en el mundo de los mascahierros ciclistas, siempre eficaz en el vuelo cabeceador y en la protección del balón y tiro a la media vuelta; Jose Jaime, magnífico toda la temporada en todas las facetas del juego; Pepedu, eterno defensa y barrera infranqueable; Fernando, siempre eficaz al corte y con dotes ofensivas; Andy, en fase de postaprendizaje, ya regateando y sobrevolando la portería contraria; por último, yo mismo, aun defendiéndome y contento conmigo mismo, que es lo importante. A priori, como decía, equipos similares, quizás más rápido el coloreado pero no se me antojaba como una ventaja decisiva.

Creo que todos con ilusión comenzamos el partido. Fran se encargó de poner los puntos sobre las íes, marcando su primer gol; lo dicho, está terminando la temporada en un estado de gracia excepcional. A ese gol, con el buen juego habitual, los coloreados nos sobrepusimos y el 2-1 pronto campeaba en el marcador y entre todos, destacando Fernando por su olfato goleador, creo recordar que llegamos a un 5-2 coloreado que empezaba a sonar a historia conocida (más postes de Andy, como no, de cabeza, alguno mío, etc). Pero qué va, que "pesaítos" que son los blanqueados, nos endosaron 4 goles y se pusieron por encima en el marcador, 6-5. Increíble. Perdiendo nosotros, los coloreados. Recuerdo que esa sucesión de goles fue muy rápida, pero inolvidable el "medio taconcito" de Javi (supongo que pensaba que estaba pedaleando después de tantas horas sobre un sillín) de espaldas a la portería cediendo el balón a Pepedu sin ver donde estaba situado y encima flojito; Álvaro lo cazó al vuelo y claro, marcó. En fin, a remontar tocaba aunque quedaba mucho partido. Creo que empatamos a 6 y en una jugada a esas alturas del partido Álvaro se hizo daño en una de sus rodillas al girar y desgraciadamente tuvo que retirarse, no podía seguir por temor a hacerse más daño aun, ojalá todo quede en el susto. Paramos, recuperamos el balón embarcado y decidimos continuar 5 contra 5 en la segunda parte, con cambios para los coloreados.


Mayores espacios al ser 5 contra 5, juego más rápido. Los blancos suplieron la ausencia de Álvaro perfectamente, tanto tanto que se sobrepusieron al infortunio y marcaron nuevamente (creo que Fran) logrando el 7-6. Quedaba tiempo aun pero la ansiedad empezaba a hacer mella en los coloreados; los blancos estaban bien situados, arropando a su portero de turno y así es siempre complicado hacer goles. Sobre las cabezas con más o menos pelo de los jugadores blancos (me temo que más esto último) revoloteaba el espíritu numantino, el no pasarán, el espartanismo de Jucho-Leónidas, el "hasta aquí hemos llegado", el "mariquita el último", la conjura de "unidos hasta el final", ese Cádiz irreductible ante las hordas napoleónicas, bla, bla, bla. Pero el muro cayó, como cayó Troya o el muro de Berlín. Un par de goles coloreados (no digo de quién que queda feo, uno de ellos además con rebote incluido) y 8-7. Ufff, menos mal, el partido se estaba transformando en una pesadilla de la que parecía que no despertábamos. "Quiá", como diría Azarías en "Los santos inocentes" llamando a su milana bonita; los blancos son mucho blanco y hasta se permitieron empatar el partido a 8. Hasta ahí llegaron, la cosa no daba más de si. Entre Jose Jaime y Javi, en un bonito gol a la media vuelta, dejaron el partido listo para sentencia y así acabó. Como me comentó Javi en la multitudinaria reunión de la Viña postpartido, "yo esperaba una victoria más fácil con la lesión de Álvaro pero ha sido muy complicada". Estoy de acuerdo, no fue fácil, nada fácil, pero nunca lo es.


INCIDENCIAS: calorcillo preveraniego, soportable aun. La retirada citada de Álvaro a mitad del partido, esperemos que no sea nada. Juanky deambulaba al final del partido, decía que "se había pasado toda la noche sin dormir", no aclaró los motivos...por lo demás, todo bien, la pelota sólo se embarcó una vez, Eduardo se abrió su maltrecha rodilla nuevamente (esa que le sangra todos los años), en fin, lo habitual. Javi fotografió a aquellos jugadores que increíblemente no tienen ficha aun (Juanky, Jose Jaime, Rogelio, Andy), próximamente procederemos a colgarlas en el blog. Partidillo posterior con los vástagos y allegados (Antonio, Jesús, Jose Manuel, Mohamed, David y Mario), Fran y yo merecemos que nos saquen a hombros del BW, el precio de ser padres. No sé por qué pero preveo que quizás este ha sido el último partido de la temporada, espero equivocarme pero tengo ese presentimiento.
JUGADORES BLANCOS: Álvaro, Eduardo, Fran Patricio, Juanky, Rogelio y Antonio Morales.
JUGADORES COLOR: Jose Jaime, Fernando, Pepedu, Javi, Andy y yo mismo (JM-3).
CÓMPUTO TEMPORADA 2010-2011: 19 VICTORIAS COLOR, 12 VICTORIAS BLANCAS, 2 EMPATES.
Jose Manuel.